Inteligencia emocional

Primera Parte: El Importante Papel de los Pensamientos

Autora Dra. Emperatriz Torres Tasso

Según el paradigma cognitivo-conductual, es importante determinar la relación entre pensamientos, emociones y conductas, es decir, pensar, sentir  y actuar. El pensar implica el desarrollo cognitivo, el sentir, el desarrollo emocional y el actuar, el desarrollo conductual. De acuerdo al modelo cognitivo el pensamiento es el principal determinante de las emociones y las conductas:

Para Goleman, los pensamientos influyen enormemente en el surgimiento de algunas emociones y en su mantenimiento y el control de todas.  

Ejercicios  para detectar pensamientos: En una reunión de padres, con la profesora, uno de ellos te critica hostilmente porque un día olvidaste darle una medicación a su hijo: ¿cómo responderías? ¿Cómo te sentirías al cerrar la reunión?  ¿Cuál sería tu principal determinante para cerrar?

DETECTAR PENSAMIENTOS ESQUEMA ABC

  1. Situación: Ej.  Unos desconocidos me miran fijamente y sonríen
  2. Creencias y pensamientos: pensarán que tengo un aspecto horrible y ridículo
  3. Consecuencias emocionales y conductuales: me siento incómoda, desvío la mirada y me voy lo antes posible sin decir nada.

CREENCIAS QUE DIFICULTAN TUS SISTEMAS DE PENSAMIENTO Y TUS HABILIDADES SOCIALES

Creencias básicas:

Exigencias:  Las exigencias absolutistas, son seudonecesidades perturbadoras. Se expresan como “deberías”, “es necesario”, etcétera, respecto de uno mismo, de otras personas, de la vida y del mundo. 

Ejemplo: debo hacer las cosas bien para ser aprobado porque si no sentiré culpa y rabia.

Derivadas de esas exigencias, es que surgen cuando no se cumple lo que exiges, como son las actitudes de:

Tremendismo: “Es terrible”.

No soportar:“ No puedo soportarlo”.

Condena: ” Es un gusano”….. Odio , ira y  rechazo.

Auto condena.: “Soy un inútil, odio a mí mismo, culpa, baja autoestima”.

Catastrofismo: Tendencia a esperar que ocurra lo peor.

Ejemplo: todos me criticarán, me sentiré fatal; quedaré marcada para siempre.

Exagerar la posibilidad de que ocurra lo que temes y las consecuencias negativas que podrían derivarse de ello.

Resultado: ira, inhibición, vergüenza, ansiedad.

MINIMIZACIÓN - RACIONALIZACIÓN

Tendencia a minimizar tus derechos, sentimientos, problemas, deseos o necesidades.

Ejemplo; pensar que no me importa cuando sí me importa.

PENSAMIENTOS DISTORSIONADOS

  • Sobre generalización: “ Siempre llegas tarde”.
  • Pensamiento blanco y *negro:  “Si no es perfecto”…
  • Razonamiento emocional : “Si me cae mal por algo, será”.
  • Lectura de pensamiento: “ Lo hace a propósito”.
  • Personalización: “Me tiene envidia”.
  • sesgo de conveniencia: “Paja en el ojo ajeno”.
  • Errores de atribución: “ Él me pone nervioso”.
  • Buscar el propio interés es malo.
  • Autoestima condicionada a los logros y a la aceptación
  • Hacer sólo lo que te apetece, si no me apetece no puedo hacerlo
  • Pagar con la misma moneda.
  • Expectativas poco realistas.

CREENCIAS QUE FAVORECEN TUS SISTEMAS DE PENSAMIENTO Y TUS HABILIDADES SOCIALES.

  • Preferencias
  • Derechos asertivos
  • Valores y metas sanos
  • Fortalezas y virtudes

PREFERENCIAS

  • Aceptar tus limitaciones y las de los demás y centrarte en realizar y disfrutar tus posibilidades
  • Tener la valentía de luchar por lo posible, la resignación de aceptar lo irremediable y la sabiduría para diferenciar lo uno de lo otro.

Deseos, posibilidades y limitaciones:

No depende de mí: no envejecer ni morir, que algunas personas actúen mejor, que no existan injusticias, guerras y enfermedades, que sucesos ya pasados fuesen determinantes en mi vida.

Dependen de mí: ser feliz, aprender a ser asertivo, desarrollar mis potencialidades, cuidar mi salud, trabajar en mejorar lo posible en mí y en los demás.

DERECHOS ASERTIVOS: TENGO DERECHO A:

  • Ser tu propio juez.
  • Elegir si te haces responsable de los problemas de los demás
  • Cambiar de opinión.
  • Cometer errores
  • Decir “no lo sé”.
  • No necesitar la aprobación de los demás.
  • No comprender las expectativas ajenas.
  • Tomar decisiones ajenas a la lógica.
  • No intentar alcanzar la perfección.

Derechos asertivos: ejemplos.

  1. A veces tenemos derecho a ser los primeros.
  2. Tenemos derecho a cometer errores y no avergonzarnos por ello.
  3. Tenemos derecho a ser el juez último de nuestros sentimientos.
  4. Tenemos derecho a tener nuestras propias opiniones.
  5. Tenemos derecho a cambiar de idea o de línea de acción.
  6. Tenemos derecho a la crítica y a protestar ante un trato injusto.
  7. Tenemos derecho a interrumpir para pedir una aclaración.
  8. Tenemos derecho a intentar un cambio.
  9. Tenemos derecho a pedir ayuda o apoyo emocional.
  10. Tenemos derecho a sentir y expresar dolor.
  11. Tenemos derecho a no tener en cuenta los consejos de los demás.
  12. Tenemos derecho a decir «no sé».
  13. Tenemos derecho a estar solos, aunque los demás deseen nuestra compañía.
  14. Tenemos derecho a no justificarnos ante los demás.
  15. Tenemos derecho a no responsabilizarnos de los problemas de los demás.
  16. Tenemos derecho a no anticiparnos a las necesidades de los demás.
  17. Tenemos derecho a no estar pendientes de la buena voluntad de los demás.
  18. Tenemos derecho a responder, o no hacerlo.

VALORES Y METAS SANOS (ELLIS)

  • Intentar vivir el mayor tiempo posible (supervivencia).
  • Hedonismo: búsqueda de la felicidad a corto o largo plazo.
  • Autoaceptación incondicional.
  • Alta tolerancia ante la frustración.
  • Visión del yo como potencial.
  • Interés por uno mismo combinado con interés por los demás.
  • Autorresponsabilizarte de tus pensamientos, emociones y conductas.
  • Tolerancia: derecho a equivocarse.
  • Atrévernos a intentar lo que deseamos.
  • Flexibilidad, no reglas rígidas, abiertos al cambio y a la incertidumbre.

FORTALEZAS Y VIRTUDES (SELGIMAN)

  • Sabiduría y conocimiento.
  • Coraje.
  • Moderación
  • Trascendencia.
  • Humanidad
  • Justicia

PRIMERA PARTE

Inteligencia emocional

Fortaleciendo la autoestima en nuestros hijos: claves para un futuro brillante

Autora: Psa. Emperatriz Torres Tasso

“Cuando me acepto tal como soy, puedo cambiar.” – Carl Rogers

“ La autoestima se construye con cada pensamiento positivo y cada logro alcanzado”.

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es el conjunto de creencias, percepciones, evaluaciones y pensamientos que tenemos acerca de nosotros mismos. Representa la valoración que realizamos de nuestra persona basándonos en las experiencias vividas. Abarca la capacidad de aceptarnos, respetarnos y amarnos por quienes somos, así como la seguridad y la confianza en nuestra capacidad de pensar.

Quererse a uno mismo está estrechamente relacionado con la posibilidad de sacar la mejor versión de nosotros mismos, descubriendo el potencial que poseemos en todos los niveles. Además, implica ser honestos con nosotros mismos y con los demás, comprometiéndonos con la vida y con el bienestar propio y ajeno.

Los cuatro pilares de la autoestima

  1. Autoconcepto: Consiste en aceptarse como persona, evitando poner etiquetas y practicando la autocompasión en lugar de la autocrítica. Incluye la capacidad de auto elogiarse.
  2. Autoimagen: implica ser el propio juez, sin depender de la validación externa. Se trata de sentirse bello, inteligente y capaz, desarrollando una imagen positiva de uno mismo.
  3. Autorefuerzo: Consiste en darse gustos, felicitarse y reforzarse por los logros alcanzados. La auto felicitación y el autoelogio son fundamentales en este pilar.
  4. Autoeficacia: Se basa en la confianza en uno mismo y en intentar las cosas hasta el final. El éxito no se entiende solo como ganar, sino también como atreverse a intentarlo y disfrutar del proceso, desarrollando una cultura del esfuerzo. Como dice el refrán: “El valiente enfrenta al miedo y lo aguanta 5 minutos”.

Características de las personas con buena autoestima

  • Sus palabras y movimientos son tranquilos y espontáneos.
  • Se adaptan a los cambios y aceptan tanto aciertos como fracasos.
  • Toleran bien las frustraciones.
  • Son capaces de reírse de sí mismos y hablar de lo que les entristece.
  • Asumen sus responsabilidades sin enojo.
  • Se sienten orgullosos y alegres de sus logros.
  • Muestran curiosidad y están abiertos a nuevas ideas, experiencias y oportunidades.

Además, desarrollan diálogos internos positivos, como: “Yo soy inteligente”, “Puedo hacer mis cosas cuando me lo propongo”, “Tengo una familia y amigos que me quieren” y “Estoy contento con mi vida”.

¿Qué es la baja autoestima?

La baja autoestima implica una percepción negativa de uno mismo, que puede limitar considerablemente la vida diaria.

Síntomas de baja autoestima en nuestros hijos

  • Falta de seguridad en sí mismos.
  • No expresan sus gustos ni opiniones por miedo al rechazo.
  • No se sienten merecedores de cosas buenas.
  • No se esfuerzan por conseguir lo que quieren, pensando que no lo lograrán.
  • Les cuesta relacionarse porque creen que serán excluidos.
  • Necesitan aprobación constante.
  • Ven a los demás como superiores y desean ser como ellos.
  • Temen expresar lo que sienten por miedo al rechazo.
  • Atribuyen los logros a causas externas y los fracasos a causas internas.
  • Pocas veces se sienten satisfechos con lo que hacen.
  • No son felices y se desmotivan fácilmente.
  • Dificultad para tomar decisiones por miedo a equivocarse.
  • Se enfocan más en sus debilidades que en sus fortalezas.
  • Falta de iniciativa.
  • Sensación continua de ser evaluados en contextos sociales.
  • Se sienten culpables, poco atractivos e incapaces de aportar algo positivo.

Causas que originan problemas de autoestima

  • Ideas irracionales y profecías autorrealizables negativas.
  • Temor al rechazo, a la desaprobación y a perder el afecto.
  • Ideas perfeccionistas y baja tolerancia a la frustración.

Estos problemas pueden desembocar en ansiedad, depresión, conductas problemáticas, estrés o adicciones.

Comportamiento de un niño o adolescente con baja autoestima

  • Desprecia sus dotes naturales: “Todo me sale mal, es que soy un desastre”.
  • Siente que los demás no le valoran: “Siento que mis compañeros son mejores que yo”.
  • Tiende a la incomodidad ante lo nuevo y lo desconocido: “Tengo miedo de ir a la reunión porque me van a ignorar”.
  • Infravalora o sobrestima sus capacidades y se siente inseguro respecto al afecto y al apoyo de los demás.
  • Evita situaciones que le generan ansiedad: “Prefiero no ir al colegio porque me siento más tranquilo en mi casa”.
  • Atribuye sus debilidades a factores externos: “Mis padres no me apoyan; por eso estoy ansioso”.
  • Pobreza emocional y sentimental, con repeticiones constantes de frases negativas. Tales como: “soy un tonto”, “ nadie me quiere”, “siempre me salen mal las cosas”.”
  • Conducta inflexible, descuidada y crítica consigo mismo y con los demás.
  • Actitud defensiva y tendencia a la frustración fácil.

¿Cómo puedo aumentar la autoestima de mis hijos?

Muchos padres se preguntan cómo mejorar la autoestima de sus hijos. No existe una fórmula mágica, pero es fundamental comprender que los padres son el pilar principal en la construcción de la autoestima infantil. Ser consistentes y positivos es clave, y esto se puede lograr aplicando consejos avalados por la evidencia científica.

Recomendaciones:

  • Fomentar el pensamiento positivo mediante un diálogo afirmativo y mostrar confianza en ellos. Es importante prestar atención a sus logros y no centrarse tanto en sus fracasos. Utilizar frases como: “Eres cariñoso”, “Puedes ser un buen estudiante si te lo propones”, “Tienes muchas fortalezas”, “Eres capaz y puedes lograrlo”, “Me siento orgulloso de ti”, “No te rindas, sigue adelante”.
  • Enseñarles a afrontar retos, proponiendo metas alcanzables y adaptadas a sus capacidades.
  • No compararlos entre sí; cada hijo es único, con sus propias fortalezas y debilidades. Aceptarles tal como son, conocer sus límites y ayudarles a encontrar su camino.
  • Ser realistas, evitar expectativas imposibles y no machacar los errores. Comprender y perdonar los defectos, con el objetivo de que sean felices.
  • Tratarles siempre con cariño y respeto, mediante gestos, caricias, miradas, abrazos, estímulos verbales, y contagiarles optimismo y fe en su futuro.
  • Superar los propios obstáculos personales, tomar el control de la vida y dejar atrás lo que no aporta.
  • Crea un ambiente propicio para la estabilidad emocional. Evitar adjetivos negativos.
  • Dedícales tiempo y refuerza sus logros por pequeños que sean
  • Realiza actividades que les gusten, les generen felicidad y les permitan desarrollar habilidades socioemocionales.
  • Enséñales que las emociones positivas, como la alegría, la gratitud , la calma, la esperanza , el amor, la diversión, son importantes para lograr su bienestar .
  • Recodarles la importancia de quererse a sí mismos , de que ellos son los únicos capaces de cambiar su vida, pero que ustedes, como padres, están ahí para apoyarlos.

Conclusiones:

  1. Plantear el presente con optimismo para construir un buen futuro.
  2. Atreverse a ser uno mismo y mostrarse tal cual es.
  3. Quererse a uno mismo es la base para amar a los demás.
  4. Perder los miedos y liberarse de las ataduras.
  5. Hay que recordar que la vida es propia y personal.
  6. Amarse implica liberarse de condicionamientos y expectativas ajenas.
  7. Olvidarse de las máscaras sociales.
  8. Quejarse menos y disfrutar más, sonreír y reír a menudo.
  9. Desarrollar el propio potencial.
  10. Arriesgarse a vivir experiencias únicas.

“Amarse a uno mismo es el comienzo de un romance que dura toda la vida” — Oscar Wilde

Inteligencia emocional

Educación emocional y tecnología: cómo equilibrar el uso digital con el bienestar mental

Psic. Katherine Ramos

Actualmente vivimos en un mundo hiperconectado, donde la tecnología forma parte de casi todos los aspectos de nuestra vida. Teléfonos, redes sociales, notificaciones y pantallas nos acompañan desde que despertamos hasta que nos vamos a dormir. El avance en la tecnología ha transformado la forma en que nos comunicamos, trabajamos y nos relacionamos con el mundo. Sin embargo, este entorno digital, aunque lleno de ventajas, y la hiperconectividad también plantean desafíos para nuestro bienestar emocional. 

La salud mental en la era digital se ha convertido en un tema central tanto para los profesionales como para los usuarios: ¿Cómo podemos encontrar equilibrio en un mundo que nunca se desconecta? ¿Cómo utilizar la tecnología sin que repercuta en nuestra salud mental? La respuesta puede encontrarse en fortalecer la educación emocional. 

¿Qué es la educación emocional y por qué es tan importante?

La educación emocional consiste en aprender a reconocer, comprender y gestionar las emociones, además de desarrollar capacidades y habilidades como la empatía, la autorregulación y la resolución de conflictos.
Según la UNESCO (2021) integrar este enfoque en los espacios educativos favorece el aprendizaje, mejora la convivencia y previene el estrés y la ansiedad en niños y adolescentes. En nuestro contexto actual, estas herramientas se vuelven esenciales para promover el uso de dispositivos de forma consciente y saludable.

Tecnología y bienestar mental: aliados o enemigos

La tecnología puede ser una gran aliada del bienestar. Hoy en día existen aplicaciones que promueven la meditación, el mindfulness y el apoyo psicológico, al igual que plataformas educativas que fomentan la autorreflexión emocional. No obstante, la Organización Mundial de la Salud – OMS – (2022) advierte que el uso excesivo de pantallas y la exposición constante a redes sociales pueden generar dificultades en el sueño, aumentar la ansiedad y reducir la atención.

Asimismo, diversos estudios han confirmado que el consumo excesivo de contenido digital puede contribuir a niveles elevados de ansiedad o dependencia. (Hermida, K. et al., 2025) Factores como la necesidad de estar siempre disponible pueden propiciar un estado de alerta permanente. Por ello, es esencial reflexionar e identificar los efectos y desafíos de la era digital en la salud mental. Entre los principales destacan:

  1. Sobrecarga de información y sobreexposición: el flujo constante de noticias, mensajes y contenidos genera sensación de agobio y agotamiento mental. Que se incrementa más en un contexto como en el que nos encontramos actualmente.
  2. Comparación constante: el uso de las redes sociales puede distorsionar la percepción de la realidad, fomentando la comparación cotidiana y disminuyendo la autoestima.
  3. Aislamiento digital: contrariamente a lo que se puede pensar, cuanto más conectados estamos, más sensación de soledad podemos experimentar. La interacción virtual no siempre reemplaza el contacto humano.
  4. Dificultad para desconectar: el trabajo remoto y la nueva cultura de disponibilidad 24/7 hacen que muchas personas no logren separar vida personal y profesional. 

Por lo que el reto no está en rechazar la tecnología, ni renunciar a ella, sino en aprender a gestionarla y usarla con equilibrio

Claves para un uso digital equilibrado

  • Educar en emociones desde pequeños. Enseñar a identificar y nombrar las emociones ayuda a los niños a poder autorregularse antes de recurrir a la tecnología como vía de escape.
  • Crear rutinas digitales saludables (higiene digital). Evitar pantallas antes de dormir y promover espacios del día “libres de pantallas” mejora el descanso y la conexión familiar.
  • Usar la tecnología con propósito. Reflexionar sobre qué cuentas sigues y qué emociones te provocan. Rodéate de contenido que te inspire, te enseñe y contribuya a tu bienestar, y evita los que promuevan comparaciones o dependencia digital.
  • Dar el ejemplo. Recordemos que los adultos son modelos. Regular nuestro propio uso del celular y mostrar alternativas de ocio en desconexión, puede enseñar más que cualquier regla.
  • Priorizar el contacto real. Dedicar tiempo a encuentros presenciales con amigos o familia es fundamental. Las interacciones cara a cara fortalecen el vínculo emocional y reducen la percepción de soledad.
  • Aprende a poner límites. No es necesario responder de inmediato a todo mensaje o correo. Respetar tus tiempos y como te sientes, es también una forma de autocuidado.

Cuidar tu salud mental: Importancia de una desconexión consciente

La salud mental en la era digital se ha convertido en un reto global que afecta a una gran proporción de personas. La hiperconectividad, el estrés tecnológico y la sobrecarga de información impactan nuestro bienestar de maneras que muchas veces no percibimos hasta que el perjuicio ya está hecho.

Por ello es fundamental identificar e interiorizar que la desconexión digital no significa aislamiento, sino equilibrio. Se trata de priorizar un uso consciente y reconectar contigo mismo, con lo que sientes y con las personas que te rodean. Cuando establecemos una relación más saludable con la tecnología, fortalecemos nuestro bienestar emocional y la capacidad para disfrutar del presente.

El uso de la tecnología hoy en día, en un mundo globalizado, requiere consciencia, límites y hábitos saludables. La meta no es rechazar lo digital y los avances, sino aprender a convivir con ello y regular el uso que le damos, sin dejar de lado nuestra paz mental. Pequeños cambios suman: puedes probar una “hora sin pantallas” en casa una vez por semana, realizar un ejercicio de respiración al inicio de una actividad, o revisar y depurar las aplicaciones y redes que no te ayuden realmente. 

El equilibrio entre tecnología y salud mental no gira en torno a prohibir, sino que parte de educar con conciencia emocional. Utilizar las pantallas con propósito, pausas y empatía puede transformar el entorno digital en un aliado de nuestro bienestar y no en un enemigo invisible.

Bibliografía

Hermida Bravo, Karla Regina, Luna Luna, María Augusta, & Vizcaíno Zúñiga, Paulina Iveth. (2025). Impacto de la tecnología en el desarrollo y bienestar emocional. Revista InveCom, 5(3), e050331. Epub 22 de marzo de 2025.

Unir. (2025) Salud Mental en la era Digital: claves del bienestar. Recuperado de https://ecuador.unir.net/actualidad-unir/salud-mental-era-digital/

Mediterranea, Escuela de Psicologia. (2025) Salud mental en la era digital: cómo cuidar tu bienestar en tiempos hiperconectados. Recuperado de https://empsicologia.com/salud-mental-en-la-era-digital-como-cuidar-tu-bienestar-en-tiempos-hiperconectados/

Universidad de Castilla-La Mancha. (2024, 14 de noviembre). Consejos para mejorar la salud digital y el bienestar mental en la era tecnológica. Recuperado de https://www.uclm.es/areas/areatic/difusion/consejos-tic
Inteligencia emocional

¿Por qué los talleres de verano fortalecen las habilidades sociales en los niños?

Psic. Danitza Goizueta

El verano no solo es un momento de descanso, juego y diversión. También es una oportunidad valiosa para que los niños desarrollen habilidades que utilizarán durante toda su vida. Entre ellas, las habilidades sociales ocupan un lugar esencial: aprender a comunicarse, colaborar, escuchar y respetar a otros.

Los talleres de verano ofrecen un espacio ideal para fortalecer estas capacidades de forma natural, espontánea y positiva.

Un espacio para explorar y relacionarse

Durante el año escolar, los niños suelen estar enfocados en tareas, horarios y responsabilidades. En cambio, los talleres de verano les permiten relacionarse con otros desde la libertad del juego y la creatividad.
En ese ambiente más relajado, es más fácil:

  • Hacer nuevos amigos
  • Experimentar roles distintos
  • Confiar en sí mismos
  • Expresar ideas y emociones

Por ejemplo, un niño que generalmente es tímido puede sentirse más seguro al participar en una actividad artística o un juego grupal, donde no existe la presión de las notas o evaluaciones. Allí descubre que su voz también tiene valor.

Aprender a convivir y colaborar

En los talleres, los niños tienen la oportunidad de practicar la convivencia real: compartir materiales, turnos, ideas, frustraciones y logros.
Esto les ayuda a fortalecer habilidades fundamentales:

  • Escucha empática
  • Respeto por los demás
  • Resolución de conflictos
  • Trabajo en equipo

Estas capacidades no se enseñan solo con palabras; se aprenden haciendo, viviendo la experiencia, equivocándose y volviendo a intentar. El aprendizaje social ocurre en interacción, y los talleres son un escenario perfecto para ello.

Un ambiente seguro para expresar emociones

En un taller bien guiado, los niños encuentran un espacio donde sus emociones son escuchadas y validadas.
Esto es especialmente importante para aquellos que:

  • Les cuesta expresar lo que sienten
  • Se frustran fácilmente
  • O se aíslan cuando algo les incomoda

Cuando un niño siente que puede decir “me dio pena”, “me enojé” o “me puse feliz” sin miedo a ser juzgado, está construyendo salud emocional.
Y esa salud emocional fortalece, de manera directa, sus habilidades sociales.

El beneficio va más allá del verano

Lo aprendido en los talleres no se queda ahí.  Los niños que participan suelen volver a la escuela:

  • Más seguros de sí mismos
  • Más capaces de hacer amigos
  • Más dispuestos a resolver conflictos con calma
  • Más abiertos a trabajar en equipo

Es decir, regresan emocionalmente fortalecidos.

Sembrar hoy, florecer mañana

Acompañar a los niños en el desarrollo de sus habilidades sociales es acompañarlos en el camino de la vida. Porque socializar no es sólo hablar o jugar: es crear vínculos, aprender a expresar necesidades, respetar límites propios y ajenos, y construir relaciones sanas que los acompañarán en su crecimiento.

“El verano ofrece la oportunidad de sembrar semillas de confianza, empatía y conexión”

Y esas semillas florecen cuando los niños aprenden a compartir el mundo con otros.

Inteligencia emocional

IMPORTANCIA DE LAS EMOCIONES POSITIVAS PARA SUPERAR LA ANSIEDAD Y EL ESTRÉS

 AUTORA: Dra. Emperatriz Torres Tasso

En este artículo nos vamos a centrar en describir y comprender la importancia de las emociones positivas para superar situaciones de estrés y ansiedad.

¿Qué son las emociones?

Las emociones se definen como: “Un proceso psicológico que nos prepara para adaptarnos y responder al entorno, cuya función principal es la adaptación que es clave para entender el significado de cualquier organismo vivo: la supervivencia.” 

Por lo tanto, las emociones son “ respuestas psicológicas y fisiológicas que experimentamos ante situaciones, eventos o pensamientos”. Son una parte fundamental de la experiencia humana y juegan un papel importante en la toma  de decisiones, los comportamientos y el bienestar general”.

Como proceso psicológico, no puede observarse directamente; por el contrario, se deduce de sus efectos y consecuencias sobre el comportamiento. Entender el significado de la emoción nos lleva a explicar qué nos pasa cuando reaccionamos ante los estímulos externos e internos y el porqué de lo que hacemos. 

Elementos de las emociones

  1. El primer elemento es la presencia de cambios fisiológicos en las emociones. Cada emoción tiene su propio modo de reacción fisiológica, que puede incluir cambios en el sistema nervioso autónomo (aumento del ritmo cardiaco, cambios en la tonalidad de la piel, etc.) en el sistema nervioso central (activando o inhibiendo estructuras neuronales) y en la secreción hormonal.
  2. El segundo elemento sería la “tendencia a la acción” o afrontamiento, que incluye acciones tales como la agresión, la evitación, la curiosidad o la adopción de una determinada postura corporal, lo que sugiere un tipo de respuesta concreta de afrontamiento.
  3. El tercer conjunto se relaciona con la experiencia subjetiva de la emoción o sentimiento. Se refiere a lo que la gente experimenta cuando se siente irritada, ansiosa o asustada .Se trata de las señales de aviso que las emociones hacen conscientes para reclamar nuestra atención.
  4. Las emociones dependen, en gran medida, de la valoración subjetiva (positiva o negativa) del entorno; por ello, en función de la persona, varía la percepción de la misma situación. Por otro lado, hay emociones más cognitivas, como la vergüenza, y otras más viscerales, como el asco. 

Emociones básicas

Se consideran seis emociones básicas:

  1. Miedo
  2. Enfado, ira, rabia
  3. Tristeza, pena
  4. Asco
  5. Sorpresa
  6. Alegría 

Clasificación de emociones primarias

Emociones primarias adaptativas.

Ejemplo: “Nuestro hijo nos desobedece, sentimos rabia, nos controlamos y aplicamos disciplina positiva; y le decimos, si haces la tarea, puedes ver TV.”

Emociones primarias desadaptativas.

Ejemplo: “ Cuando mi esposo me contesta mal, me siento culpable por no haber hecho las cosas como él decía, y le pido perdón y tengo una actitud sumisa”.

¿Qué son las emociones positivas?

Las emociones positivas son estados emocionales agradables y beneficiosos que contribuyen a nuestro bienestar y calidad de vida, fomentan la motivación y la creatividad, mejoran nuestras relaciones sociales y nos ayudan a enfrentar desafíos y adversidades, promueven el disfrute y la gratificación. Permiten el desarrollo de la creatividad y aumentan la satisfacción con la vida y favorecen el compromiso con nuestros ideales más sublimes,

Recordemos  que las emociones positivas son menos numerosas que las emociones negativas, es una emoción positiva, por tres emociones negativas. Las emociones positivas son más difusas, porque no son urgentes, ni tan intensas, ni tan importantes para la supervivencia como las negativas.

Por ello es importante preguntarnos ¿por qué debemos favorecer las emociones positivas?

Las debemos favorecer e incrementar porque amplían los recursos intelectuales, físicos, sociales de los individuos, los hacen más perdurables. Acrecientan las reservas emocionales a las que se puede recurrir cuando se presentan amenazas u oportunidades, optimizan los propios recursos personales en el nivel físico, psicológico y social, amplían nuestros repertorios de pensamiento y de acción, volviéndose más creativos y abiertos.

  • “Los estudios muestran que los estudiantes tienen un mejor rendimiento en evaluaciones estandarizadas, cuando antes de realizarlas se introducen emociones positivas”.

Asimismo las emociones positivas nos permiten construir recursos duraderos personales, tales como: fortalezas psicológicas, buenos hábitos mentales, relaciones sociales positivas (las emociones mejoran e incrementan la cercanía y la intimidad), mejora la salud física (libera más dopamina, fortalece el sistema inmune, reduce la presión arterial, el dolor y mejora el sueño) y amortiguan las emociones negativas.

Por todo lo anteriormente mencionado confirmanos que las emociones positivas tienen efectos importantes en promover nuestro  bienestar emocional .

Los efectos son:   

 

  • Contrarrestan estados de ánimo negativos.
  • Favorecen el apego
  • Favorecen relaciones interpersonales íntimas y más satisfactorias.
  • Favorecen la codificación y recuperación de recuerdos positivos.
  • Amplían el campo visual y el foco atencional.
  • Generan pensamientos flexibles y creativos.
  • Favorecen la búsqueda de información.
  • Generan más repertorios de conducta.
  • Generan conductas altruistas.
  • Favorecen la resistencia ante la adversidad.
  • Está asociada a una mejor salud cardiovascular.
  • Aumenta la tolerancia al dolor.
  • Mejora el sistema inmunitario.

Clasificación de las emociones positivas

A lo largo de estas últimas décadas, se realizaron diferentes clasificaciones de las emociones positivas. Fredrickson en su libro POSITIVITY, menciona 10 emociones positivas más frecuentes en la vida de la gente, estas son:

I. La alegría

Es la única emoción considerada básica, cuyo papel es favorecer la disposición del ser humano a vincularse socialmente. Promueve altos niveles de energía y dispone al individuo a la acción constructiva. La expresión de la alegría está asociada a la sonrisa auténtica.

La alegría es un estado emocional caracterizado por una sensación de felicidad y bienestar, es una emoción intensa que nos hace sentir vivos y conectados con el momento presente y nos permite abordar la vida con optimismo y resiliencia.

La alegría surge, cuando haces lo que te apasiona, cuando te rodeas de gente positiva, cuando celebras tus pequeños y grandes logros, cuando aprendes a reírte de ti mismo.

“NO HAY MEJOR ALEGRÍA QUE TENER PENSAMIENTOS POSITIVOS”

Pregúntate ¿qué te hace sentir alegría?

II. La gratitud

Es definida por Emmons y McCullough (2000) como un estado afectivo cognitivo resultante de la percepción de haber sido beneficiado por un agente externo de manera solidaria, desinteresada y gratuita. Es la percepción de haber recibido un regalo y el reconocimiento del valor intrínseco de este regalo. En el proceso de gratitud, hay un reconocimiento de que uno ha recibido un regalo y una valoración del mismo junto con el reconocimiento del valor de este regalo. Este regalo puede ser material o no material, por ejemplo, un amigo que nos brinda su tiempo y atención al escucharnos, o la compañía de nuestra pareja. La gratitud tiene una cara opuesta, la sensación de estar en deuda, y esto genera una sensación desagradable. 

La gratitud es una de las emociones más investigadas y ha demostrado diversos beneficios, como una mayor satisfacción con la vida, mejores relaciones interpersonales y se ha demostrado que desencadena acciones pro sociales. También está asociado con una reducción en los niveles de depresión y ansiedad. Se pueden distinguir dos tipos de gratitud: la gratitud personal, que refiere al agradecimiento hacia otra persona en Se pueden distinguir dos tipos de gratitud: la gratitud personal, que refiere al agradecimiento hacia otra persona en concreto por los beneficios que esa persona nos brinda; y la gratitud trans personal, que da cuenta del agradecimiento que se siente a Dios, o a un poder supremo, o al universo. • Fitzgerald (1998) identificó tres componentes de la gratitud: 

  1. Una sensación de aprecio por algo o alguien.
  2. Un sentido de buena voluntad hacia la persona o cosa. 
  3. Una disposición a actuar que proviene del reconocimiento y de la buena voluntad.

Practica la gratitud, tomando un momento cada día para reflexionar sobre las cosas buenas que te han pasado. Escribe un diario de gratitud y compartelo con personas cercanas.

“PRACTICAR LA GRATITUD DIARIAMENTE PUEDE MEJORAR NUESTRA SALUD MENTAL Y FÍSICA, REDUCIENDO EL ESTRÉS Y AUMENTANDO LA FELICIDAD”

III. Serenidad/calma

Implica sentimientos de serenidad interior, relajación y una sensación de estar en el momento. Sentir calma implica una baja excitación, incrementa el estado de ánimo positivo, reduce la ansiedad. Un estado de ánimo tranquilo permite el procesamiento de circunstancias difíciles, incrementa la conducta prosocial. Son emociones cuya característica definitoria es la magnitud del nivel de activación asociado. La gente siente serenidad, por ejemplo, cuando se siente cómoda, a gusto consigo o con su situación. La calma crea el impulso de saborear las circunstancias actuales e integrarlas en las prioridades o valores que cada individuo tiene. 

Para  lograr la serenidad y la calma interior practica ejercicios de relajación , respiración , yoga, mindfulness y todo aquello que te ayude a encontrar el equilibrio entre tu cuerpo y tu mente.

“LA PAZ COMIENZA CON UNA SONRISA”

IV. La esperanza

Se define como una emoción que implica un resultado deseable. Es una orientación positiva hacia el futuro, esperar lo mejor de él, planificar y actuar de manera que sea más probable conseguir lo que deseamos. Según Snyder (1991) es un estado motivacional positivo. Los estudios señalan que la esperanza motiva la conducta, se relaciona con el bienestar, el rendimiento académico, la consecución de logros, la adaptación psicológica y la salud física. La esperanza es una orientación positiva hacia el futuro y representa un estado cognitivo, emocional y motivacional hacia el mismo. Implica pensar acerca del futuro, esperar lo mejor de él, planificar y actuar de manera que sea más probable conseguir lo que deseamos. Es creer que es posible construir un futuro positivo. La esperanza significa tener la voluntad y la determinación de alcanzar nuestras metas, y también la creencia de tener la habilidad de usar múltiples estrategias para alcanzarlas. 

“LA ESPERANZA NOS PERMITE SOÑAR Y VISUALIZAR UN FUTURO MEJOR, NOS INSPIRA A TRABAJAR HACIA NUESTROS OBJETIVOS Y A NUNCA RENDIRNOS”.

V. El amor

Surge cuando cualquiera de las otras emociones positivas es experimentada en el contexto de una relación segura. El amor amplía los repertorios de pensamiento , acción y crea la conexión social duradera y la autoexpansión,  parece ser la emoción positiva que la gente siente con más frecuencia. El amor amplía los repertorios de pensamiento-acción, crea la sensación momentánea de conexión social y autoexpansión. Del mismo modo, el amor construye una amplia gama de recursos duraderos, especialmente vínculos sociales. El amor es la emoción que la gente siente con mayor frecuencia

“EL AMOR ES UNA ELECCIÓN. PODEMOS ELEGIR AMAR SIN CONDICIONES, SIN ESPERAR NADA A CAMBIO. Y CUANDO LO HACEMOS, PODEMOS EXPERIMENTAR UNA SENSACIÓN DE LIBERTAD Y FELICIDAD INMENSA” 

VI. El orgullo

Se refiere a cuando una persona obtiene un resultado positivo por sí mismo y este resultado es atribuible a su esfuerzo. Es un sentimiento de autorrealización, persistencia y alto sentido de autoestima. 

“EL ORGULLO ES UN IMPULSO PARA SEGUIR MEJORANDO Y CRECIENDO”.

VII. El interés

Es cuando algo es nuevo y distinto, llama la atención . El interés requiere esfuerzo y surge en situaciones donde se experimenta seguridad, pero que al mismo tiempo ofrece cierta novedad que es un desafío que no sobrepasa al individuo.

La experiencia de interés lleva a un impulso de explorar y sumergirse en lo que se acaba de descubrir y a detectar retos que te permiten, descubrir tus pasiones, establecer metas y objetivos, encontrar un modelo a seguir, crear un entorno apropiado, celebrar tus logros, fortalecer habilidades cognitivas y emocionales.

EL INTERÉS ES  UNA FORMA  DE CUIDARNOS A NOSOTROS MISMOS. CUANDO NOS ENFOCAMOS EN ALGO QUE NOS GUSTA, PODEMOS REDUCIR EL ESTRÉS Y AUMENTAR NUESTRA FELICIDAD”.

VIII. La diversión

Es una emoción orientada hacia el acercamiento, muchas veces está desencadenada por el humor y se manifiesta con una sonrisa y activación del sistema respiratorio y cardiovascular.  Las investigaciones sugieren que el humor y la diversión están asociados con la creatividad, la resolución de problemas, alivian la tensión y ayudan a regular las emociones en situaciones incómodas. 

“LA DIVERSIÓN ES UNA FORMA DE VIVIR EN EL PRESENTE. CUANDO NOS DIVERTIMOS NOS ENFOCAMOS EN EL MOMENTO PRESENTE Y DEJAMOS DE LADO LAS PREOCUPACIONES”

IX. Asombro

El asombro está vinculado a la emoción de la sorpresa. La emoción de la sorpresa es provocada por una interrupción de la actividad por un estímulo, que lleva al aumento de la conciencia. La sorpresa es una emoción bien estudiada, ya que es una de seis emociones básicas. Algunos investigadores sostienen que la sorpresa es una emoción neutra que no tiene valencia. Sin embargo, otros sostienen que la sorpresa puede ser una emoción agradable. Un estudio encontró que la sorpresa positiva era la variable mediadora entre la emoción positiva y la creatividad. Es una emoción provocada en respuesta a estímulos novedosos que desafían la comprensión del mundo. Los desencadenantes tienden a ser estímulos inusuales o conceptualmente complejos. El asombro tiene una expresión facial específica caracterizada por un ensanchamiento de los ojos, y la elevación de las cejas. La “piel de gallina” también ha sido asociada con el asombro. Es una emoción que está asociada con la disminución de la impaciencia, el aumento de la conducta de ayuda y una mayor satisfacción en la vida. 

“EL ASOMBRO NOS CONECTA CON LA NATURALEZA Y CON LA VIDA EN GENERAL, RECORDÁNDONOS LA INTERCONEXIÓN DE TODAS LAS COSAS”

X. La inspiración

Inspiración: es una emoción relacionada con el campo de lo eudaimónico, relacionada con el funcionamiento óptimo. Se desencadena cuando otra persona debe enfrentar ciertos retos en el camino de la consecución de sus objetivos. Un desencadenante típico de inspiración es un modelo o un mentor. Los estudios relacionan la inspiración con una mayor eficiencia y un mayor progreso de los objetivos, así como mayor creatividad, productividad y bienestar. Cautiva la atención, e involucra a la persona. Crea el impulso de dar lo mejor de uno mismo. Su antítesis es la envidia.

“LA INSPIRACIÓN NOS PERMITE VER LAS POSIBILIDADES Y OPORTUNIDADES EN LUGAR DE LOS OBSTÁCULOS. PUEDE DARNOS LA CONFIANZA Y LA MOTIVACIÓN PARA TOMAR RIESGOS Y PERSEGUIR NUESTROS OBJETIVOS” 

En conclusión, las emociones positivas son fundamentales para nuestra salud mental y física. Nos ayudan a enfrentar desafíos con más resiliencia, fortalecen nuestras relaciones interpersonales,nos permiten disfrutar de la vida de manera más plena, mejoran nuestra capacidad de aprendizaje y sobre todo crecemos como personas.

Inteligencia emocional

Mindfulness: El arte de hacer una pausa para avanzar

Psi. Giovanna Indica

¿Y si el secreto del éxito no fuera hacer más, sino detenerse a tiempo?

Vivimos en una era de hiperconexión, multitarea, notificaciones infinitas y exigencias que nunca se detienen.

¿Te ha pasado que estás físicamente en un lugar, pero tu mente está en otro?

Tu cuerpo en la reunión, pero tu mente repasando errores del pasado o preocupaciones del futuro. En medio de ese ruido, el mindfulness aparece como un antídoto poderoso. No como una moda, sino como una práctica transformadora.

¿Qué es mindfulness?

Mindfulness es mucho más que una técnica de relajación. Es una forma de vivir con más conciencia, más presencia y más intención. Significa detenerse un momento, respirar y conectar con el aquí y el ahora. Suena simple, pero en la práctica es revolucionario.

Imagina que, en lugar de reaccionar impulsivamente, eliges cómo responder. Que, en vez de vivir en piloto automático, comienzas a tomar decisiones más alineadas contigo. Eso es mindfulness: presencia con propósito.

¿Por qué se ha vuelto tan popular?

Porque funciona. Desde empresas como Google y Apple, hasta deportistas de alto rendimiento, escuelas, universidades y emprendedores, miles de personas están incorporando mindfulness en su rutina diaria. ¿La razón? Mejora el enfoque, reduce el estrés y potencia el rendimiento.

Y aquí está la clave: el mindfulness no te desconecta del mundo, te conecta mejor contigo mismo para actuar con más claridad.

Beneficios con impacto real

  • Más productividad, menos agotamiento: Al entrenar tu atención, terminas tareas más rápido y con menos desgaste mental.
  • Mejor toma de decisiones: Con la mente más clara, puedes pensar con más estrategia y menos impulsividad.
  • Relaciones más conscientes: Estar presente mejora tu comunicación, tu empatía y tu conexión con los demás.
  • Más bienestar emocional: Te ayuda a gestionar mejor la ansiedad, la frustración y el estrés diario.

No se trata de eliminar las emociones negativas, sino de aprender a no dejarte arrastrar por ellas.

¿Cómo empezar?

No necesitas convertirte en monje ni meditar horas al día. Puedes comenzar con solo 5 minutos al día. Aquí algunas ideas:

  • Respirar conscientemente antes de una reunión importante.
  • Comer sin distracciones, solo prestando atención a sabores y texturas.
  • Hacer una pausa digital: desconectarte 10 minutos del celular y observar tu entorno.

El verdadero superpoder

Hoy, tener la mente enfocada y en calma es un superpoder. No es casualidad que grandes líderes, creativos y profesionales exitosos estén incorporando la atención plena en su vida diaria. El mindfulness no es para escaparse del mundo, es para aprender a vivirlo con más sentido.

Porque al final del día, no se trata solo de hacer más, sino de vivir mejor.

¿Te sumas?

Bibliografia:
  1. Chiesa, A., & Serretti, A. (2014). Mindfulness: Una guía práctica. Barcelona: Paidós.
  2. Kabat-Zinn, J. (2016). Mindfulness en la vida cotidiana: Donde quiera que vayas, ahí estás. Barcelona: Kairós.
Bienestar laboral

Cuidarte también es productividad: cómo prevenir el agotamiento laboral

Redactado por: Psic. Austria Orrego

En un mundo donde parece que “no parar” equivale a tener éxito, muchas personas viven atrapadas en un ritmo acelerado que las desconecta de sí mismas.
Responder correos a cualquier hora, sentirse culpable por descansar o trabajar incluso estando agotados se ha vuelto algo común.
Pero ese modo de vivir tiene un costo: el cuerpo se tensa, la mente se satura y la motivación se apaga.

Así aparece el agotamiento laboral o burnout, un estado de cansancio físico, mental y emocional que genera desinterés, irritabilidad y sensación de vacío.
No sucede de un día para otro: se va acumulando poco a poco, hasta que lo cotidiano deja de disfrutarse y el trabajo —que alguna vez fue fuente de satisfacción— se convierte en una carga.

Cuidarte no es hacer menos, es hacerlo mejor

Prevenir el agotamiento no significa rendirse ni renunciar a tus metas, sino aprender a cuidar la energía que te permite alcanzarlas.
Tu bienestar emocional y mental son parte esencial de tu desempeño, y atenderlos te ayudará a trabajar con mayor claridad, creatividad y propósito.

Aquí te compartimos algunas estrategias prácticas para cuidar tu bienestar y evitar el burnout:

1️. Pon límites sin culpa

Decir “basta por hoy” también es una forma de amor propio.
Aprender a establecer límites saludables te permite respetar tus tiempos, priorizar tu descanso y rendir mejor a largo plazo.
Recuerda: cuidar tus necesidades no es egoísmo, es equilibrio.

2️. Haz pausas reales

No se trata solo de levantarte cinco minutos del escritorio.
Tómate verdaderos momentos para reconectarte contigo: respirar profundamente, caminar un poco, escuchar música o mirar por la ventana sin prisa.
Tu mente necesita espacios para procesar, soltar y recuperar energía.

3️. Practica el autocuidado cada día

El autocuidado no es un premio al final de la semana; es un hábito diario.
Leer unas páginas, tomar un café con calma, moverte o simplemente darte unos minutos de silencio son pequeñas acciones que fortalecen tu salud emocional.
Lo importante es encontrar aquello que te ayude a sentirte en paz.

4️. Busca apoyo en tu entorno

No tienes que enfrentar el estrés en soledad.
Hablar con alguien de confianza, compartir lo que sientes o pedir ayuda puede marcar una gran diferencia.
Un ambiente laboral donde exista empatía, escucha y colaboración favorece tanto el bienestar como la productividad.

5️. Organiza tus prioridades

Cuando todo parece urgente, nada lo es realmente.
Aprende a distinguir lo importante de lo inmediato y organiza tu día de manera realista.
Planificar con calma y establecer prioridades reduce la sensación de estar corriendo detrás del reloj.

6️. Si sientes que estás al límite, busca ayuda profesional

Reconocer que algo no está bien es un signo de fortaleza.
Un profesional de la salud mental puede ayudarte a entender lo que estás viviendo y a encontrar herramientas para recuperar el equilibrio.

Cuidar de ti no es un lujo, es una necesidad.
El descanso, la gestión emocional y la conexión contigo mismo son la base de una vida más productiva y satisfactoria.
Cuando te sientes bien, trabajas mejor, piensas con mayor claridad y disfrutas más de lo que haces.

 En el Centro Skinner, creemos que el bienestar personal y la productividad van de la mano.
Promovemos espacios y recursos que te ayudan a cuidar tu salud emocional para que puedas crecer, en el trabajo y en la vida.

Inteligencia emocional

Menopausia Consciente

Psi. Giovanna Indica

Y en algún momento, llegaron los sofocos a alterarme, ¿cómo lo manejo?

La menopausia es un proceso biológico natural que marca el fin de la etapa reproductiva en las mujeres, generalmente entre los 45 y 55 años. Aunque frecuentemente se asocia con síntomas físicos como los sofocos, cambios menstruales o sequedad vaginal, existe una dimensión igualmente importante y menos visibilizada: la dimensión psicológica. Esta etapa de transición puede tener profundos efectos emocionales y cognitivos, y su impacto psicológico varía considerablemente entre individuos, influenciado por factores hormonales, sociales, culturales y personales.

En este artículo se exploran los principales cambios psicológicos que ocurren durante la menopausia, los factores que los modulan y las estrategias para acompañar este proceso de forma saludable.

Cambios hormonales y su influencia en el estado emocional

Durante la menopausia, los niveles de estrógeno y progesterona disminuyen significativamente. Estas hormonas no solo regulan funciones reproductivas, sino que también influyen en neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, claves en el estado de ánimo. Por ello, no es raro que muchas mujeres reporten síntomas como:

  • Ansiedad y nerviosismo
  • Irritabilidad y cambios repentinos de humor
  • Tristeza o depresión leve a moderada
  • Fatiga emocional
  • Dificultades de concentración o “niebla mental”

Estos síntomas pueden aparecer gradualmente durante la perimenopausia (fase previa a la menopausia), intensificarse en el periodo menopáusico y disminuir o estabilizarse en la posmenopausia.

Factores psicológicos y sociales

No todas las mujeres experimentan la menopausia de la misma manera. La experiencia emocional está profundamente influida por factores psicológicos, personales y sociales, entre ellos:

1. Percepción personal del envejecimiento

En culturas donde se idealiza la juventud y se estigmatiza el envejecimiento femenino, la menopausia puede vivirse como una “pérdida” de feminidad o atractivo, lo que afecta la autoestima. En cambio, en culturas donde se valora a las mujeres mayores como sabias o líderes comunitarias, esta etapa suele ser mejor aceptada emocionalmente.

2. Cambios en la identidad

Muchas mujeres enfrentan una redefinición de su identidad en esta etapa. Al cesar la menstruación y la posibilidad de concebir, algunas pueden sentir una pérdida de su rol reproductivo o maternal. Esto puede llevar a una crisis existencial o, por el contrario, abrir la puerta a nuevas formas de autorrealización.

3. Cargas sociales y familiares

Durante la menopausia, es frecuente que coincidan otras transiciones vitales: hijos que se independizan, padres ancianos que requieren cuidados, cambios en la vida laboral o de pareja. Estos factores pueden aumentar el estrés psicológico y disminuir el tiempo disponible para el autocuidado.

4. Relación de pareja y sexualidad

La disminución del deseo sexual, las molestias durante las relaciones o el cambio en la imagen corporal pueden afectar la vida sexual y la relación de pareja. Cuando no hay comunicación abierta o apoyo mutuo, esto puede generar conflictos o sentimientos de inseguridad.

Trastornos psicológicos asociados

Aunque la menopausia no causa trastornos psicológicos por sí misma, puede ser un factor desencadenante o agravante. Los más comunes incluyen:

  • Depresión: especialmente si existen antecedentes personales o familiares. La sensación de pérdida, el aislamiento y los cambios físicos pueden alimentar pensamientos depresivos.
  • Trastornos de ansiedad: con manifestaciones como insomnio, palpitaciones o preocupaciones excesivas.
  • Trastornos del sueño: provocados por los cambios hormonales, los sofocos nocturnos o el estrés acumulado, que a su vez afectan el estado de ánimo y el rendimiento cognitivo.

Es importante recalcar que estos síntomas no deben normalizarse ni invisibilizarse. Buscar ayuda profesional es un paso clave para mejorar la calidad de vida.

Estrategias de afrontamiento y apoyo psicológico

Vivir la menopausia de forma saludable requiere tanto recursos personales como apoyo externo

Algunas estrategias efectivas incluyen:

  1. Educación y comprensión

Conocer los cambios que ocurren en esta etapa permite anticiparlos y reducir el miedo. La información confiable empodera y disipa mitos como que “la vida sexual se acaba” o que “ya no se es útil”.

  1. Psicoterapia o acompañamiento emocional

La terapia psicológica puede ser especialmente útil para abordar emociones intensas, redefinir la identidad personal y trabajar la autoestima. También permite explorar nuevas metas o formas de conexión afectiva.

  1. Cambios en el estilo de vida

Ejercicio regular, una alimentación equilibrada, una buena higiene del sueño y prácticas de relajación (como yoga o meditación) pueden mejorar notablemente el estado de ánimo y la salud general.

  1. Red de apoyo

Hablar con otras mujeres que están viviendo lo mismo, participar en grupos de apoyo o tener una red social activa puede disminuir la sensación de soledad. El acompañamiento de la pareja, la familia y el entorno también es crucial.

La menopausia como oportunidad de crecimiento

Aunque a menudo se presenta como una etapa de pérdidas, la menopausia también puede vivirse como un periodo de liberación y crecimiento personal. Al desaparecer la presión reproductiva y muchas veces también las obligaciones intensas del cuidado familiar, algunas mujeres encuentran más espacio para sí mismas, para explorar intereses, cambios de carrera o nuevas relaciones.

En este sentido, muchas personas describen esta etapa como una segunda juventud, en la que pueden reconectar consigo mismas desde un lugar más sabio y sereno.

¿Ahora, ya eres consciente de este proceso?

Bibliografía:
  1. Bustos, P., & Vargas, M. (2018).
    Menopausia y salud mental: una revisión narrativa.
    Revista Chilena de Neuro-Psiquiatría, 56(2), 113–122.
  2. Blümel, J. E., & Chedraui, P. (2014). La calidad de vida en la mujer climatérica: implicancias psicológicas y sociales.
  3. Revista Peruana de Ginecología y Obstetricia, 60(3), 243–249.González, M. J., & Mendoza, M. A. (2015). Factores psicológicos y emocionales durante la menopausia en mujeres de mediana edad. Revista Colombiana de Psicología, 24(1), 89–102.
Bienestar educativo

Beneficios a largo plazo de implementar programas de bienestar emocional en colegios y universidades

Psic. Katherine Ramos

En los últimos años, la creciente investigación en el tema ha demostrado y hecho visible que los programas de bienestar emocional en los entornos educativos son primordiales, denotando su importancia como una inversión con efectos duraderos en estudiantes, docentes y toda la población educativa. Hoy en día sabemos que el bienestar emocional influye directamente en el rendimiento académico, es así como, un entorno educativo que fomenta la salud mental contribuye a una mejor concentración, participación activa y facilita una mejor convivencia escolar. (Bisquerra, 2018)

¿Qué entendemos por bienestar emocional?

Es importante primero entender y definir el concepto de bienestar emocional y la implicancia que conlleva poder potenciarlo en los estudiantes. Según la OMS, “el bienestar emocional es un estado en el cual la persona se da cuenta de sus propias aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, trabajar productiva y fructíferamente, y contribuir a su comunidad”. 

Adicionalmente, en un reciente informe de HundrED, Spotlight: Wellbeing in Schools, lo define como un concepto integral que involucra la salud física, emocional y social de los estudiantes. Esta visión implica que un entorno educativo efectivo no solo debe limitarse a promover el desarrollo de destrezas académicas, sino también la habilidad de los alumnos para gestionar sus emociones, establecer relaciones positivas y desarrollar una autoestima saludable. 

Invirtiendo en bienestar emocional: Beneficios a largo plazo

Al implementar programas e iniciativas de bienestar emocional en las instituciones educativas, se generan ganancias y beneficios significativos a nivel integral e institucional en toda la comunidad estudiantil, desde los directivos hasta los estudiantes.

Mejoras en la salud mental

Diversos estudios señalan que los programas de bienestar aplicados de forma sostenida a poblaciones de estudiantes entre 10 y 19 años promueven la reducción de síntomas de ansiedad, estrés, agotamiento u otros desafios emocionales. 

En contextos universitarios, los programas interdisciplinarios que abarcan cuerpo – mente son los que demuestran mejoras significativas en el bienestar emocional y reducción de malestar en los estudiantes.  

Mayor sentido de pertenencia y mejor ambiente académico

Iniciativas que engloban la inclusión, la empatía y la convivencia saludable aumentan la sensación de pertenencia, un factor protector que reduce riesgos emocionales y mejora la retención estudiantil, y favorecen ambientes más colaborativos y menos violentos.

Un ambiente favorable en el que los estudiantes se sienten seguros, apoyados y respetados, mejora la salud emocional y favorece mejores resultados académicos a mediano y largo plazo.

Mejor rendimiento académico y competencias para la vida

El trabajo emocional no compite con lo académico: lo potencia. Los programas de aprendizaje socioemocional – SEL, por sus siglas en inglés – han mostrado que, además de reducir conductas problemáticas, mejoran la motivación, autoeficacia, perseverancia y otros rasgos que favorecen el aprendizaje. 

Cuando los estudiantes desarrollan competencias como la autorregulación, la resolución de conflictos y la perseverancia, impulsan su propio rendimiento y trayectoria educativa.

Resiliencia ante adversidades

Los participantes de estos programas desarrollan habilidades para regular sus emociones, tolerar la frustración y afrontar el estrés, permitiéndoles adaptarse mejor a crisis, cambios en la vida o situaciones de presión académica. 

Asimismo, ayudan a los docentes a reducir el estrés laboral, mejorar la regulación emocional y reducir síntomas físicos relacionados con tensión prolongada.

Beneficios sociales y comunitarios

Al mejorar el clima educativo: favoreciendo una mejor convivencia, ayudan a prevenir la incidencia del acoso escolar, fomentando el respeto, la empatía y la comprensión entre los estudiantes. Esto no solo beneficia al alumno sino a la comunidad educativa entera. 

Al mismo tiempo, alumnos de distintos contextos socioeconómicos se benefician de programas bien diseñados, ya que mitigan las diferencias sociales y potencian la equidad e inclusión.

Recomendaciones para las instituciones educativas

Ahora que conocemos la relevancia del uso e implementación de los programas de bienestar emocional a lo largo del tiempo, y su implicancia en los diversos estadios del desarrollo estudiantil, es fundamental promover que se ejecuten en los diversos contextos educativos, tanto de educación básica como superior.

Para que el bienestar estudiantil sea tomado como en el eje central de la educación, es necesario que las instituciones adopten estrategias claras y efectivas. En base al informe de HundrED, se identifican recomendaciones puntuales que incluyen:

  • Integración curricular de las actividades socioemocionales, dentro del currículo regular y también en ámbitos externos: espacios recreativos, tutorías, mentoría, consejería psicológica, entre otros.
  • Capacitación continua de los docentes como prioridad, en manejo emocional y estrategias de bienestar, no solo para potenciar el ambiente educativo, sino también para incrementar el rendimiento académico de los estudiantes.
  •  Evaluación continua del impacto de los programas implementados, a través de encuestas y evaluaciones periódicas para asegurar que sean efectivos y sostenibles. 

En síntesis, podemos determinar que los programas de bienestar emocional en colegios y universidades generan impactos que van más allá de sentirse “mejor momentáneamente”. A largo plazo favorecen la salud mental, mejoran el desempeño académico, propician la resiliencia ante las adversidades, un mejor clima social y equidad.

Cuando las instituciones educativas priorizan el bienestar integral, los estudiantes no solo obtienen mejores resultados académicos, sino que también se convierten en personas más resilientes, empáticas y capaces de enfrentar los desafíos del mundo actual. 

Invertir y apostar por estos programas, es invertir en el futuro de los estudiantes y de la sociedad.

Bibliografía

Lascano C. et al (2025). El bienestar emocional en la comunidad educativa: un pilar para el éxito académico y personal. Revista Latinoamericana de Calidad Educativa, 2(2), 276-286.

Gordillo A. (2023). Bienestar y educación emocional en la educación superior. Horizontes. Revista de Investigación en Ciencias de la Educación, 7(27), 414 – 428.

ProFuturo. (2023, 21 de septiembre). Estudiantes felices, resultados felices: el impacto del bienestar en el aula. Observatorio ProFuturo. Recuperado de https://profuturo.education/observatorio/tendencias/estudiantes-felices-resultados-felices-el-impacto-del-bienestar-en-el-aula/

CESUMA. (2025). La importancia de la educación emocional en las escuelas. Recuperado de https://www.cesuma.mx/blog/la-importancia-de-la-educacion-emocional-en-las-escuelas.html
Inteligencia emocional

Prevención del suicidio: cómo reconocer señales de alerta y acompañar a quienes lo necesitan

Psic. Arantxa Ximena Zamudio Diaz

Romper el silencio y el estigma

Hablar de suicidio nunca es sencillo. Muchas veces en nuestra sociedad todavía se asocia con frases como “está loco”, “es un egoísta”, “quiere llamar la atención” o “eso es un pecado”. Estas expresiones no solo reflejan desconocimiento, también generan dolor y más soledad en quienes ya se sienten al límite. Desestigmatizar el suicidio es un paso urgente: dejar de ver el tema con morbo o prejuicio y empezar a mirarlo con educación, empatía y sensibilidad.

La verdad es que detrás de cada intento de suicidio hay sufrimiento real. Incluso cuando parece una “manipulación” o un “llamado de atención”, lo que en realidad existe es una necesidad profunda de ser escuchado y acompañado. Quitarle seriedad a estas señales puede agravar el dolor de la persona.

Comprender qué es el suicidio y cómo se manifiesta

El suicidio es un acto de autoagresión voluntaria e intencional cuyo objetivo final es la muerte. Pero no siempre comienza de manera explícita. Muchas veces se inicia con lo que se llama ideación suicida: pensamientos, fantasías o deseos de desaparecer. Estos pueden ser concretos (cuando existe un plan definido) o ambiguos (cuando se piensa en “no querer seguir viviendo” sin un plan claro).

También existe la conducta suicida, que puede ir desde autolesiones hasta intentos fallidos de acabar con la vida. En cualquiera de sus formas, siempre debe tomarse con seriedad, porque evidencia un nivel de dolor emocional que la persona no sabe cómo manejar sola.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2023), más de 700 000 personas mueren por suicidio cada año en el mundo, y por cada muerte hay muchas más personas que lo intentan. En el Perú, los datos del Ministerio de Salud muestran que los hombres tienden a consumar más suicidios que las mujeres, aunque ellas presentan más intentos. Estos números nos recuerdan que no se trata de un problema aislado, sino de una realidad que toca a miles de familias.

Mitos que necesitamos dejar atrás

Existen muchas creencias que dificultan la prevención. Algunos piensan que hablar de suicidio “le mete la idea en la cabeza a la persona”, cuando en realidad ocurre lo contrario: hablarlo abre un espacio para aliviar la carga y buscar ayuda. Otros creen que quienes intentan varias veces sin lograrlo “no quieren morir en serio”, cuando lo que suele ocurrir es que la persona no encuentra cómo expresar su sufrimiento.

También se dice que “los niños no se suicidan” o que “si ya lo decidió no se puede hacer nada”. Ambos son falsos. El suicidio puede presentarse en distintas edades y siempre hay margen para intervenir, acompañar y ofrecer alternativas antes de que sea demasiado tarde.

Señales de alerta: lo que no debemos ignorar

Nadie puede leer la mente de otra persona, pero sí hay señales que deben encender alarmas. Expresiones como “ya no puedo más”, “quisiera dormir y no despertar” o cambios bruscos en el comportamiento (aislamiento, abandono del cuidado personal, regalar pertenencias, escribir mensajes de despedida) son indicadores de riesgo.

El consumo de alcohol o drogas, la presencia de una depresión profunda o de eventos vitales estresantes (rupturas, pérdidas, problemas económicos) también pueden aumentar la vulnerabilidad. Prestar atención y no minimizar estas señales puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Cómo responder si alguien te dice que quiere suicidarse

Escuchar que alguien cercano piensa en quitarse la vida puede generar miedo, confusión e incluso parálisis. La reacción más humana es querer huir del tema, pero lo más valioso que podemos hacer es permanecer presentes.

En ese momento no se trata de tener todas las respuestas, sino de escuchar sin juzgar. Preguntar con calma qué siente, qué lo llevó a pensar en eso, y mostrar con palabras y gestos que su dolor importa. Frases como “no estás solo”, “me importas” o “quiero ayudarte a encontrar apoyo” son un puente hacia la esperanza.

Evita minimizar (“no digas tonterías”, “ya se te pasará”) o culpabilizar (“piensa en tu familia”, “qué egoísta eres”), porque eso aumenta la vergüenza y el aislamiento. Lo más recomendable es acompañar a la persona a buscar ayuda profesional, ofrecer quedarse a su lado en momentos de crisis, e incluso contactar a los servicios de emergencia si existe un riesgo inmediato.

Prevención: lo que sí podemos hacer

La OMS y la OPS recomiendan estrategias claras para prevenir el suicidio: restringir el acceso a medios letales (como armas o pesticidas), formar a profesionales y líderes comunitarios para detectar señales de riesgo, y establecer lineamientos responsables para los medios de comunicación al informar sobre el tema (OMS, 2021).

Pero más allá de las políticas públicas, también hay pasos que cada uno puede dar:

  • Hablar abiertamente del tema en casa, en la escuela y en la comunidad.
  • Buscar información confiable y dejar atrás los mitos.
  • Cultivar relaciones cercanas donde las personas se sientan escuchadas y validadas.
  • Cuidar nuestra propia salud mental, aprender a pedir ayuda y normalizar el hecho de acudir a terapia o consultar con un especialista.

La prevención del suicidio es posible. No se trata solo de salvar vidas en un momento crítico, sino de construir entornos donde nadie tenga que cargar solo con su dolor. Escuchar, comprender y acompañar son actos profundamente humanos que, muchas veces, pueden marcar la diferencia.

Referencia de literatura de suicidio:

Joiner, T. E. (2005). Why people die by suicide. Harvard University Press.

Shneidman, E. S. (1996). The suicidal mind. Oxford University Press.

Van Orden, K. A., Witte, T. K., Cukrowicz, K. C., Braithwaite, S. R., Selby, E. A., & Joiner, T. E. (2010). The interpersonal theory of suicide. Psychological Review, 117(2), 575–600. https://doi.org/10.1037/a0018697

World Health Organization. (2021). Suicide worldwide in 2019: Global health estimates. World Health Organization. https://www.who.int/publications/i/item/9789240026643

Organización Panamericana de la Salud. (2023). Prevención del suicidio. OPS. https://www.paho.org/es/temas/suicidio

Ministerio de Salud del Perú. (2023). Informe sobre salud mental y conductas suicidas en el Perú. MINSA.

Pompili, M., & Tatarelli, R. (Eds.). (2011). Suicide in psychiatric disorders. Nova Science Publishers.

Klonsky, E. D., & May, A. M. (2015). The three-step theory (3ST): A new theory of suicide rooted in the “ideation-to-action” framework. International Journal of Cognitive Therapy, 8(2), 114–129. https://doi.org/10.1521/ijct.2015.8.2.114

Corrigan, P. W., Sheehan, L., & Al-Khouja, M. A. (2017). Stigma of suicide screening: A randomized controlled trial of carelink. Journal of Nervous and Mental Disease, 205(12), 939–944. https://doi.org/10.1097/NMD.0000000000000751