Inteligencia emocional

Comunicación Emocional en Casa: Escuchar También es Educar

Lic. Austria Orrego Acosta

En muchos hogares se enseña a decir “gracias”, “por favor” y “lo siento”. Sin embargo, pocas veces enseñamos de manera consciente a escuchar emociones. Y escuchar, verdaderamente escuchar, es una de las formas más profundas de educar.

Como psicóloga, observo con frecuencia que muchas dificultades en la infancia y adolescencia no surgen por falta de normas, sino por falta de espacios emocionales seguros. La comunicación emocional no consiste en hablar más, sino en conectar mejor.

Educar no es solo corregir, es comprender

La crianza tradicional ha estado muy enfocada en la conducta:
“Compórtate”, “No llores”, “No es para tanto”.

Pero cuando un niño llora por algo que a un adulto le parece pequeño, en realidad no está exagerando: está expresando lo que puede gestionar con las herramientas que tiene en ese momento.

Aquí es donde entra la escucha emocional. No se trata de estar de acuerdo con todo, sino de validar lo que siente:

  •  “No llores, eso no es nada.”
  •  “Veo que eso te puso triste. Cuéntame qué pasó.”

Cuando un niño se siente escuchado, aprende dos cosas fundamentales:

  1. Que sus emociones son importantes.
  2. Que puede expresarlas sin miedo.

La escucha como base del apego seguro

Las investigaciones en apego, impulsadas por psicólogos como John Bowlby, han demostrado que los niños desarrollan mayor seguridad cuando sus cuidadores responden de manera sensible y consistente a sus necesidades emocionales.

Escuchar no significa resolver todo. Significa estar disponibles.

Un hogar donde se escucha:

  • Reduce la ansiedad infantil.
  • Fortalece la autoestima.
  • Favorece la regulación emocional.
  • Disminuye conductas desafiantes.

Muchas veces, detrás de una “mala conducta” hay una emoción no escuchada.

Existe el mito de que validar emociones equivale a permitir todo; pero no es así. Se puede validar la emoción y sostener el límite al mismo tiempo:

“Entiendo que estás enojado porque quieres seguir jugando. Y aun así, es hora de dormir.”

Aquí el mensaje es poderoso: “Tus emociones son válidas, pero no todas las conductas lo son.”

Esta combinación enseña autorregulación, respeto y responsabilidad. Obstáculos comunes en la comunicación emocional

Muchos adultos no recibieron educación emocional, por lo que acompañar emociones puede resultar incómodo. Pero la buena noticia es que la comunicación emocional se aprende.

Aquí algunas estrategias sencillas y aplicables:

  1. Bajar al nivel físico: Agacharse, mirarlos a los ojos y dejar el celular. La presencia comunica más que las palabras.
  2. Nombrar emociones: “Parece que estás frustrado.”
    Nombrar ayuda al cerebro a organizar la experiencia emocional.
  3. Hacer preguntas abiertas: En lugar de “¿Estás bien?”, probar con:
    “¿Qué fue lo que más te molestó?”

Evitar minimizar o dramatizar: Ni restar importancia ni sobredimensionar. Acompañar desde la calma.

Crear rituales de conversación: Cinco minutos antes de dormir para preguntar:

  • ¿Qué fue lo mejor de tu día?
  • ¿Qué fue lo más difícil?

Cuando los hijos se sienten escuchados

Un niño que ha sido escuchado aprende a: Escucharse a sí mismo, identificar lo que necesita, pedir ayuda, regular sus emociones, escuchar a otros.

Bienestar laboral

Salud emocional en el trabajo: el impacto invisible en las personas y los equipos

Psicóloga: Danitza Goizueta Cuestas

Pasamos gran parte de nuestra vida en el trabajo. Allí construimos metas, resolvemos problemas, tomamos decisiones y compartimos con otras personas todos los días. Sin embargo, hay un aspecto que muchas veces queda en segundo plano: la salud emocional.

No siempre es visible, pero influye profundamente en cómo nos sentimos, cómo rendimos y cómo nos relacionamos. La salud emocional en el trabajo no se trata solo de “no estar estresado”. Tiene que ver con sentirse escuchado, valorado, respetado y capaz de afrontar los desafíos sin que estos deterioren el bienestar personal.

El impacto silencioso en la persona

Cuando el entorno laboral es saludable, las personas suelen experimentar motivación, sentido de pertenencia y mayor claridad mental. Hay energía para proponer ideas, enfrentar retos y colaborar.

Pero cuando el ambiente se vuelve tenso, desorganizado o invalidante, el impacto emocional puede ser profundo:

  • Cansancio constante
  • Irritabilidad
  • Dificultad para concentrarse
  • Sensación de desgaste o desmotivación

A veces no es el trabajo en sí lo que pesa, sino la manera en que nos sentimos dentro de él.

Imaginemos a alguien que constantemente recibe críticas sin orientación clara o reconocimiento por su esfuerzo. Con el tiempo, esa persona puede comenzar a dudar de sus capacidades. Lo que antes hacía con entusiasmo, ahora lo hace con inseguridad. El impacto no siempre se nota de inmediato, pero se va acumulando.

Las emociones que no se gestionan en el entorno laboral no desaparecen: se trasladan a casa, a las relaciones personales y al descanso.

El efecto en los equipos

La salud emocional no es solo individual; también es colectiva. Los equipos funcionan como sistemas interconectados: el estado emocional de uno influye en el de los demás.

Un ambiente donde predomina la confianza favorece la comunicación abierta, la creatividad y la cooperación. En cambio, un clima cargado de tensión puede generar silencios incómodos, competencia desmedida o conflictos constantes. Cuando las personas se sienten seguras para expresar ideas, admitir errores y pedir ayuda, los equipos crecen.
Cuando sienten miedo a equivocarse o a ser juzgadas, el aprendizaje se bloquea. El bienestar emocional, aunque invisible, es uno de los pilares del rendimiento sostenible.

Pequeñas acciones, grandes cambios

Cuidar la salud emocional en el trabajo no implica cambios drásticos, sino decisiones conscientes y consistentes.

Algunas acciones simples pueden marcar una diferencia significativa:

  • Practicar la comunicación respetuosa y clara.
  • Reconocer el esfuerzo, no solo los resultados.
  • Establecer límites saludables entre la vida laboral y personal.
  • Fomentar espacios de escucha genuina.

A nivel individual, también es importante preguntarnos:
¿Cómo me estoy sintiendo en mi trabajo?
¿Estoy respetando mis tiempos de descanso?
¿Estoy pidiendo apoyo cuando lo necesito?

Tomar conciencia es el primer paso para transformar.

Trabajar sin perderse a uno mismo

El trabajo puede ser una fuente de crecimiento, propósito y desarrollo. Pero no debería convertirse en un espacio que desgaste nuestra identidad o bienestar.

Cuidar la salud emocional no es una señal de debilidad; es un acto de responsabilidad personal y colectiva. Cuando una persona está emocionalmente equilibrada, no solo mejora su desempeño: mejora la calidad de sus relaciones y su calidad de vida.

Un entorno laboral saludable no es aquel donde no existen desafíos, sino aquel donde las personas cuentan con recursos emocionales para enfrentarlos.

Porque al final, detrás de cada meta cumplida y cada proyecto terminado, hay personas. Y cuando las personas están bien, los equipos también lo están.

Inteligencia emocional

Bienestar Emocional en la familia: Cómo se construye en lo cotidiano

Psicóloga: Lic. Austria Orrego Acosta.

El bienestar emocional en la familia es un componente esencial de la salud mental y del desarrollo psicológico a lo largo del ciclo vital. La familia constituye el primer entorno de aprendizaje emocional, donde se forman las bases de la autoestima, la regulación emocional, la forma de vincularse con los demás y las estrategias para afrontar las dificultades de la vida.

Desde la psicología, entendemos que el bienestar emocional familiar no se limita a la ausencia de conflictos, sino a la capacidad de las familias para reconocer, expresar y gestionar las emociones de manera saludable, creando un entorno seguro, afectivo y predecible para todos sus miembros.

La familia como primer espacio de desarrollo emocional.

Desde los primeros años de vida, los niños aprenden a comprender el mundo emocional a través de las respuestas de sus cuidadores. La manera en que una familia responde al llanto, al miedo, al enojo o a la alegría influye directamente en el desarrollo de la seguridad emocional y del apego.

Un entorno familiar que valida las emociones, ofrece contención y brinda respuestas coherentes favorece el desarrollo de habilidades emocionales como la empatía, la tolerancia a la frustración y la autorregulación. Estas habilidades son fundamentales para el bienestar psicológico futuro.

Comunicación emocional y clima familiar.

La comunicación emocional es uno de los pilares del bienestar familiar. No se trata únicamente de hablar, sino de escuchar con atención, validar emociones y expresar sentimientos de forma respetuosa. Un clima familiar donde las emociones pueden ser expresadas sin temor al rechazo o la descalificación fortalece los vínculos y reduce la aparición de conflictos intensos o prolongados.

Cuando la comunicación se ve afectada por la crítica constante, el silencio emocional o la invalidación, pueden surgir dificultades emocionales y conductuales, especialmente en niños y adolescentes. Por ello, promover espacios de diálogo emocional resulta clave para la prevención en salud mental.

Crianza y regulación emocional.

La crianza cumple un rol central en la construcción del bienestar emocional. Una crianza basada en el equilibrio entre afecto y límites claros brinda a los niños seguridad emocional y estructura. El afecto fortalece el vínculo, mientras que los límites ayudan a desarrollar autocontrol y responsabilidad emocional.

Los estilos de crianza influyen directamente en la forma en que los niños aprenden a gestionar sus emociones. Una crianza sensible y consistente favorece el desarrollo de la autonomía emocional, mientras que estilos rígidos, negligentes o inconsistentes pueden generar dificultades en la regulación emocional.

El rol del adulto como modelo emocional.

Los adultos son modelos emocionales permanentes. La forma en que manejan el estrés, resuelven conflictos, expresan el enojo o afrontan la frustración se convierte en un aprendizaje implícito para los hijos.

Mostrar que las emociones pueden gestionarse de manera saludable, que es posible equivocarse, reparar y pedir disculpas, contribuye a la formación de una identidad emocional sana. El ejemplo cotidiano tiene un impacto profundo y duradero en el desarrollo emocional infantil.

Rutinas, límites y espacios de conexión.

Las rutinas familiares y los espacios de encuentro cotidiano brindan estabilidad emocional. Actividades como compartir comidas, establecer horarios, conversar al final del día o realizar actividades conjuntas fortalecen el sentido de pertenencia y cohesión familiar.

Estos espacios no requieren grandes esfuerzos, sino presencia emocional y disponibilidad afectiva, elementos clave para la construcción de vínculos seguros.

Acompañamiento de las emociones difíciles.

El bienestar emocional no implica evitar emociones como el miedo, la tristeza o el enojo, sino aprender a acompañarlas y comprenderlas. Cuando las emociones difíciles son ignoradas, minimizadas o castigadas, pueden manifestarse posteriormente en síntomas emocionales o conductuales.

Acompañar emocionalmente significa validar la emoción, ponerle palabras y ayudar a encontrar formas adecuadas de expresión y regulación. Este proceso favorece el desarrollo de la resiliencia y del afrontamiento saludable ante las dificultades.

El bienestar emocional de los cuidadores.

Cuidar emocionalmente a otros requiere que los adultos también cuiden su propia salud mental. El estrés, el cansancio emocional y la sobrecarga pueden afectar la calidad de la crianza y las relaciones familiares.

Promover el autocuidado, la regulación emocional en los adultos y la búsqueda de apoyo profesional cuando es necesario es una parte fundamental del bienestar familiar. Pedir ayuda no es una señal de debilidad, sino un acto de responsabilidad emocional.

Reflexiones desde el trabajo psicológico.

Desde la experiencia clínica, observamos que muchas dificultades emocionales en niños y adolescentes están relacionadas con dinámicas familiares, estilos de crianza y patrones de comunicación aprendidos. Sin embargo, también constatamos que la familia es un espacio con alto potencial de cambio, reparación y fortalecimiento emocional.

El bienestar emocional en la familia se construye en lo cotidiano, en los pequeños gestos, en la escucha, en el acompañamiento y en la disposición a reflexionar sobre las propias prácticas. No se trata de ser familias perfectas, sino de construir hogares emocionalmente seguros, donde sea posible crecer, equivocarse y aprender.

El acompañamiento psicológico familiar permite fortalecer recursos, mejorar la comunicación y promover relaciones más saludables, contribuyendo no solo al bienestar individual, sino al bienestar del sistema familiar en su conjunto.

Inteligencia emocional

Pequeños cambios que generan grandes impactos

Psic. Lorena Leigh

Empezar un año nuevo suele venir con promesas o deseos de grandes cambios: nuevo trabajo, conseguir pareja, mudanzas, entre otros cambios que muchas veces lo que realmente buscan es aumentar nuestro bienestar, hacernos sentir mejor, más felices. 

Si bien son objetivos válidos y debemos siempre aspirar a lo más alto, muchas veces dejamos de lado las metas pequeñas que nos llevan a ellos, menospreciamos los pequeños cambios que podemos hacer, pero que, a largo plazo, generan grandes impactos.

¿Por qué los pequeños cambios funcionan?

Es como llegar a la cima usando escalones, a veces queremos saltarnos el proceso y llegar a los resultados, pero es importante ir avanzando de a pocos, con paciencia y consistencia hacia nuestros objetivos. 

Al tener cambios pequeños se reduce la resistencia al cambio. Es más fácil empezar y por ende es más fácil mantenerlo hasta llegar a un punto de gran transformación. Sea dejar el azúcar o alejarnos de una persona, no siempre podemos cortar de un día a otro, a veces es mejor distanciarnos de forma gradual y progresiva.

Pongamos de ejemplo empezar a hacer ejercicio. Se puede empezar de un día a otro, cinco días a la semana, pero es probable que en una semana o dos se deje de lado. En cambio, es mejor empezar con dos días a la semana, una vez que se consolida ese hábito recién subir a tres, y de esa manera progresivamente hasta llegar a nuestro objetivo. Usemos otro ejemplo: los ahorros. Muchas veces no notamos el impacto de un gasto hormiga, pero, si empezamos a sumar cada uno de estos podemos notar un gran monto en nuestra cuenta a fin de mes. Algo tan simple como empezar a hacernos café en casa en vez de comprarlo afuera puede hacer una gran diferencia, y de esa manera ir creando poco a poco el hábito del ahorro.

Al cumplir pequeñas metas nos reforzamos a nosotros mismos, cada pequeño éxito refuerza el hábito y aumenta la confianza y satisfacción.

Además, puede que no consideremos un pequeño cambio por sí solo como un avance, pero las mejoras mínimas se suman y a mediano y/o largo plazo es cuando se ven los resultados esperados.

Cambios que podemos hacer y que impactarán en nuestro bienestar

  • Leer antes de dormir

Además de ejercitar el cerebro a través de la lectura y tener un impacto positivo en la memoria, vocabulario y la rapidez mental, nos va a ayudar a descansar mejor durante la noche. Por un lado, nos permite desconectarnos del día y relajarnos (dependiendo también de la temática del libro), por otro, nos permite dejar las pantallas de lado (celular, computadora, televisión) y, por ende, ayudarnos a conciliar el sueño y tener una mejor calidad de este.

  • Agradecer 3 cosas todos los días

La psicología positiva nos enseña (y comprueba) que un hábito simple como agradecer o reconocer tres cosas al día tiene un impacto sobre el bienestar ya que nos ayuda a identificar detalles positivos no solo al momento de hacer el ejercicio, si no que vamos entrenando a nuestra mente en el reconocimiento de pequeñas acciones o situaciones que nos alegran en el día a día.

  • Mantener una adecuada hidratación

Siempre hemos escuchado que es necesario tomar 8 vasos de agua al día (aproximadamente y puede variar según la talla y el peso), pero, ¿lo hacemos realmente? Este hábito tan simple y muchas veces olvidado no solo nos ayuda físicamente a regular la temperatura del cuerpo, con el proceso de digestión, la absorción de nutrientes y la eliminación de toxinas, la lubricación de articulaciones, y el transporte de minerales y nutrientes a todo el cuerpo. También nos ayuda a aumentar la concentración, mantener el cerebro activo y bien oxigenado, y nos mantiene más enérgicos ya que uno de los principales signos de deshidratación es el cansancio.

  • Al despertarse tender la cama y exponerse a la luz solar

Tender la cama como una de las primeras acciones del día puede sentirse como una señal de orden, productividad y control, ayudándonos a mantener esa pauta para el resto del día. Además, exponernos a la luz solar por la mañana nos ayuda a regular el ciclo circadiano (conocido como el “reloj interno” o “reloj biológico”), aumentando la energía y manteniéndonos alerta durante el día, y a su vez, mejorando el sueño durante la noche. 

Ya sea que hablemos de pequeños o grandes cambios, lo importante es aprender a disfrutar del proceso, reconocer nuestros avances y trabajar en mejorar un poquito cada día. 

REFERENCIAS:

Clínica Angloamericana. (2024). Los beneficios del agua y las opciones de hidratación saludable. https://clinicaangloamericana.pe/los-beneficios-del-agua-y-las-opciones-de-hidratacion-saludable/

Instituto Europeo del Sueño. (2020). 7 beneficios de leer antes de dormir como hábito saludable para tu cerebro. https://institutoeuropeodelsueno.com.pa/7-beneficios-de-leer-antes-de-dormir-como-habito-saludable-para-tu-cerebro/

Klein, S. (2025). 5 benefits of morning sunlight and how to get more of it. One Peloton. https://www.onepeloton.com/blog/morning-sunlight

Oncosalud. (s. f.). La importancia del agua: esto debes saber. Blog Oncosalud. https://blog.oncosalud.pe/7-beneficios-que-el-agua-puede-hacer-en-tu-salud-y-no-sabias

UNICEF Perú. (s. f.). Los 4 súper hábitos para una vida saludable. UNICEF. https://www.unicef.org/peru/los-4-super-habitos
Inteligencia emocional

Primera Parte: El Importante Papel de los Pensamientos

Autora Dra. Emperatriz Torres Tasso

Según el paradigma cognitivo-conductual, es importante determinar la relación entre pensamientos, emociones y conductas, es decir, pensar, sentir  y actuar. El pensar implica el desarrollo cognitivo, el sentir, el desarrollo emocional y el actuar, el desarrollo conductual. De acuerdo al modelo cognitivo el pensamiento es el principal determinante de las emociones y las conductas:

Para Goleman, los pensamientos influyen enormemente en el surgimiento de algunas emociones y en su mantenimiento y el control de todas.  

Ejercicios  para detectar pensamientos: En una reunión de padres, con la profesora, uno de ellos te critica hostilmente porque un día olvidaste darle una medicación a su hijo: ¿cómo responderías? ¿Cómo te sentirías al cerrar la reunión?  ¿Cuál sería tu principal determinante para cerrar?

DETECTAR PENSAMIENTOS ESQUEMA ABC

  1. Situación: Ej.  Unos desconocidos me miran fijamente y sonríen
  2. Creencias y pensamientos: pensarán que tengo un aspecto horrible y ridículo
  3. Consecuencias emocionales y conductuales: me siento incómoda, desvío la mirada y me voy lo antes posible sin decir nada.

CREENCIAS QUE DIFICULTAN TUS SISTEMAS DE PENSAMIENTO Y TUS HABILIDADES SOCIALES

Creencias básicas:

Exigencias:  Las exigencias absolutistas, son seudonecesidades perturbadoras. Se expresan como “deberías”, “es necesario”, etcétera, respecto de uno mismo, de otras personas, de la vida y del mundo. 

Ejemplo: debo hacer las cosas bien para ser aprobado porque si no sentiré culpa y rabia.

Derivadas de esas exigencias, es que surgen cuando no se cumple lo que exiges, como son las actitudes de:

Tremendismo: “Es terrible”.

No soportar:“ No puedo soportarlo”.

Condena: ” Es un gusano”….. Odio , ira y  rechazo.

Auto condena.: “Soy un inútil, odio a mí mismo, culpa, baja autoestima”.

Catastrofismo: Tendencia a esperar que ocurra lo peor.

Ejemplo: todos me criticarán, me sentiré fatal; quedaré marcada para siempre.

Exagerar la posibilidad de que ocurra lo que temes y las consecuencias negativas que podrían derivarse de ello.

Resultado: ira, inhibición, vergüenza, ansiedad.

MINIMIZACIÓN - RACIONALIZACIÓN

Tendencia a minimizar tus derechos, sentimientos, problemas, deseos o necesidades.

Ejemplo; pensar que no me importa cuando sí me importa.

PENSAMIENTOS DISTORSIONADOS

  • Sobre generalización: “ Siempre llegas tarde”.
  • Pensamiento blanco y *negro:  “Si no es perfecto”…
  • Razonamiento emocional : “Si me cae mal por algo, será”.
  • Lectura de pensamiento: “ Lo hace a propósito”.
  • Personalización: “Me tiene envidia”.
  • sesgo de conveniencia: “Paja en el ojo ajeno”.
  • Errores de atribución: “ Él me pone nervioso”.
  • Buscar el propio interés es malo.
  • Autoestima condicionada a los logros y a la aceptación
  • Hacer sólo lo que te apetece, si no me apetece no puedo hacerlo
  • Pagar con la misma moneda.
  • Expectativas poco realistas.

CREENCIAS QUE FAVORECEN TUS SISTEMAS DE PENSAMIENTO Y TUS HABILIDADES SOCIALES.

  • Preferencias
  • Derechos asertivos
  • Valores y metas sanos
  • Fortalezas y virtudes

PREFERENCIAS

  • Aceptar tus limitaciones y las de los demás y centrarte en realizar y disfrutar tus posibilidades
  • Tener la valentía de luchar por lo posible, la resignación de aceptar lo irremediable y la sabiduría para diferenciar lo uno de lo otro.

Deseos, posibilidades y limitaciones:

No depende de mí: no envejecer ni morir, que algunas personas actúen mejor, que no existan injusticias, guerras y enfermedades, que sucesos ya pasados fuesen determinantes en mi vida.

Dependen de mí: ser feliz, aprender a ser asertivo, desarrollar mis potencialidades, cuidar mi salud, trabajar en mejorar lo posible en mí y en los demás.

DERECHOS ASERTIVOS: TENGO DERECHO A:

  • Ser tu propio juez.
  • Elegir si te haces responsable de los problemas de los demás
  • Cambiar de opinión.
  • Cometer errores
  • Decir “no lo sé”.
  • No necesitar la aprobación de los demás.
  • No comprender las expectativas ajenas.
  • Tomar decisiones ajenas a la lógica.
  • No intentar alcanzar la perfección.

Derechos asertivos: ejemplos.

  1. A veces tenemos derecho a ser los primeros.
  2. Tenemos derecho a cometer errores y no avergonzarnos por ello.
  3. Tenemos derecho a ser el juez último de nuestros sentimientos.
  4. Tenemos derecho a tener nuestras propias opiniones.
  5. Tenemos derecho a cambiar de idea o de línea de acción.
  6. Tenemos derecho a la crítica y a protestar ante un trato injusto.
  7. Tenemos derecho a interrumpir para pedir una aclaración.
  8. Tenemos derecho a intentar un cambio.
  9. Tenemos derecho a pedir ayuda o apoyo emocional.
  10. Tenemos derecho a sentir y expresar dolor.
  11. Tenemos derecho a no tener en cuenta los consejos de los demás.
  12. Tenemos derecho a decir «no sé».
  13. Tenemos derecho a estar solos, aunque los demás deseen nuestra compañía.
  14. Tenemos derecho a no justificarnos ante los demás.
  15. Tenemos derecho a no responsabilizarnos de los problemas de los demás.
  16. Tenemos derecho a no anticiparnos a las necesidades de los demás.
  17. Tenemos derecho a no estar pendientes de la buena voluntad de los demás.
  18. Tenemos derecho a responder, o no hacerlo.

VALORES Y METAS SANOS (ELLIS)

  • Intentar vivir el mayor tiempo posible (supervivencia).
  • Hedonismo: búsqueda de la felicidad a corto o largo plazo.
  • Autoaceptación incondicional.
  • Alta tolerancia ante la frustración.
  • Visión del yo como potencial.
  • Interés por uno mismo combinado con interés por los demás.
  • Autorresponsabilizarte de tus pensamientos, emociones y conductas.
  • Tolerancia: derecho a equivocarse.
  • Atrévernos a intentar lo que deseamos.
  • Flexibilidad, no reglas rígidas, abiertos al cambio y a la incertidumbre.

FORTALEZAS Y VIRTUDES (SELGIMAN)

  • Sabiduría y conocimiento.
  • Coraje.
  • Moderación
  • Trascendencia.
  • Humanidad
  • Justicia

PRIMERA PARTE

Inteligencia emocional

Fortaleciendo la autoestima en nuestros hijos: claves para un futuro brillante

Autora: Psa. Emperatriz Torres Tasso

“Cuando me acepto tal como soy, puedo cambiar.” – Carl Rogers

“ La autoestima se construye con cada pensamiento positivo y cada logro alcanzado”.

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es el conjunto de creencias, percepciones, evaluaciones y pensamientos que tenemos acerca de nosotros mismos. Representa la valoración que realizamos de nuestra persona basándonos en las experiencias vividas. Abarca la capacidad de aceptarnos, respetarnos y amarnos por quienes somos, así como la seguridad y la confianza en nuestra capacidad de pensar.

Quererse a uno mismo está estrechamente relacionado con la posibilidad de sacar la mejor versión de nosotros mismos, descubriendo el potencial que poseemos en todos los niveles. Además, implica ser honestos con nosotros mismos y con los demás, comprometiéndonos con la vida y con el bienestar propio y ajeno.

Los cuatro pilares de la autoestima

  1. Autoconcepto: Consiste en aceptarse como persona, evitando poner etiquetas y practicando la autocompasión en lugar de la autocrítica. Incluye la capacidad de auto elogiarse.
  2. Autoimagen: implica ser el propio juez, sin depender de la validación externa. Se trata de sentirse bello, inteligente y capaz, desarrollando una imagen positiva de uno mismo.
  3. Autorefuerzo: Consiste en darse gustos, felicitarse y reforzarse por los logros alcanzados. La auto felicitación y el autoelogio son fundamentales en este pilar.
  4. Autoeficacia: Se basa en la confianza en uno mismo y en intentar las cosas hasta el final. El éxito no se entiende solo como ganar, sino también como atreverse a intentarlo y disfrutar del proceso, desarrollando una cultura del esfuerzo. Como dice el refrán: “El valiente enfrenta al miedo y lo aguanta 5 minutos”.

Características de las personas con buena autoestima

  • Sus palabras y movimientos son tranquilos y espontáneos.
  • Se adaptan a los cambios y aceptan tanto aciertos como fracasos.
  • Toleran bien las frustraciones.
  • Son capaces de reírse de sí mismos y hablar de lo que les entristece.
  • Asumen sus responsabilidades sin enojo.
  • Se sienten orgullosos y alegres de sus logros.
  • Muestran curiosidad y están abiertos a nuevas ideas, experiencias y oportunidades.

Además, desarrollan diálogos internos positivos, como: “Yo soy inteligente”, “Puedo hacer mis cosas cuando me lo propongo”, “Tengo una familia y amigos que me quieren” y “Estoy contento con mi vida”.

¿Qué es la baja autoestima?

La baja autoestima implica una percepción negativa de uno mismo, que puede limitar considerablemente la vida diaria.

Síntomas de baja autoestima en nuestros hijos

  • Falta de seguridad en sí mismos.
  • No expresan sus gustos ni opiniones por miedo al rechazo.
  • No se sienten merecedores de cosas buenas.
  • No se esfuerzan por conseguir lo que quieren, pensando que no lo lograrán.
  • Les cuesta relacionarse porque creen que serán excluidos.
  • Necesitan aprobación constante.
  • Ven a los demás como superiores y desean ser como ellos.
  • Temen expresar lo que sienten por miedo al rechazo.
  • Atribuyen los logros a causas externas y los fracasos a causas internas.
  • Pocas veces se sienten satisfechos con lo que hacen.
  • No son felices y se desmotivan fácilmente.
  • Dificultad para tomar decisiones por miedo a equivocarse.
  • Se enfocan más en sus debilidades que en sus fortalezas.
  • Falta de iniciativa.
  • Sensación continua de ser evaluados en contextos sociales.
  • Se sienten culpables, poco atractivos e incapaces de aportar algo positivo.

Causas que originan problemas de autoestima

  • Ideas irracionales y profecías autorrealizables negativas.
  • Temor al rechazo, a la desaprobación y a perder el afecto.
  • Ideas perfeccionistas y baja tolerancia a la frustración.

Estos problemas pueden desembocar en ansiedad, depresión, conductas problemáticas, estrés o adicciones.

Comportamiento de un niño o adolescente con baja autoestima

  • Desprecia sus dotes naturales: “Todo me sale mal, es que soy un desastre”.
  • Siente que los demás no le valoran: “Siento que mis compañeros son mejores que yo”.
  • Tiende a la incomodidad ante lo nuevo y lo desconocido: “Tengo miedo de ir a la reunión porque me van a ignorar”.
  • Infravalora o sobrestima sus capacidades y se siente inseguro respecto al afecto y al apoyo de los demás.
  • Evita situaciones que le generan ansiedad: “Prefiero no ir al colegio porque me siento más tranquilo en mi casa”.
  • Atribuye sus debilidades a factores externos: “Mis padres no me apoyan; por eso estoy ansioso”.
  • Pobreza emocional y sentimental, con repeticiones constantes de frases negativas. Tales como: “soy un tonto”, “ nadie me quiere”, “siempre me salen mal las cosas”.”
  • Conducta inflexible, descuidada y crítica consigo mismo y con los demás.
  • Actitud defensiva y tendencia a la frustración fácil.

¿Cómo puedo aumentar la autoestima de mis hijos?

Muchos padres se preguntan cómo mejorar la autoestima de sus hijos. No existe una fórmula mágica, pero es fundamental comprender que los padres son el pilar principal en la construcción de la autoestima infantil. Ser consistentes y positivos es clave, y esto se puede lograr aplicando consejos avalados por la evidencia científica.

Recomendaciones:

  • Fomentar el pensamiento positivo mediante un diálogo afirmativo y mostrar confianza en ellos. Es importante prestar atención a sus logros y no centrarse tanto en sus fracasos. Utilizar frases como: “Eres cariñoso”, “Puedes ser un buen estudiante si te lo propones”, “Tienes muchas fortalezas”, “Eres capaz y puedes lograrlo”, “Me siento orgulloso de ti”, “No te rindas, sigue adelante”.
  • Enseñarles a afrontar retos, proponiendo metas alcanzables y adaptadas a sus capacidades.
  • No compararlos entre sí; cada hijo es único, con sus propias fortalezas y debilidades. Aceptarles tal como son, conocer sus límites y ayudarles a encontrar su camino.
  • Ser realistas, evitar expectativas imposibles y no machacar los errores. Comprender y perdonar los defectos, con el objetivo de que sean felices.
  • Tratarles siempre con cariño y respeto, mediante gestos, caricias, miradas, abrazos, estímulos verbales, y contagiarles optimismo y fe en su futuro.
  • Superar los propios obstáculos personales, tomar el control de la vida y dejar atrás lo que no aporta.
  • Crea un ambiente propicio para la estabilidad emocional. Evitar adjetivos negativos.
  • Dedícales tiempo y refuerza sus logros por pequeños que sean
  • Realiza actividades que les gusten, les generen felicidad y les permitan desarrollar habilidades socioemocionales.
  • Enséñales que las emociones positivas, como la alegría, la gratitud , la calma, la esperanza , el amor, la diversión, son importantes para lograr su bienestar .
  • Recodarles la importancia de quererse a sí mismos , de que ellos son los únicos capaces de cambiar su vida, pero que ustedes, como padres, están ahí para apoyarlos.

Conclusiones:

  1. Plantear el presente con optimismo para construir un buen futuro.
  2. Atreverse a ser uno mismo y mostrarse tal cual es.
  3. Quererse a uno mismo es la base para amar a los demás.
  4. Perder los miedos y liberarse de las ataduras.
  5. Hay que recordar que la vida es propia y personal.
  6. Amarse implica liberarse de condicionamientos y expectativas ajenas.
  7. Olvidarse de las máscaras sociales.
  8. Quejarse menos y disfrutar más, sonreír y reír a menudo.
  9. Desarrollar el propio potencial.
  10. Arriesgarse a vivir experiencias únicas.

“Amarse a uno mismo es el comienzo de un romance que dura toda la vida” — Oscar Wilde

Inteligencia emocional

Educación emocional y tecnología: cómo equilibrar el uso digital con el bienestar mental

Psic. Katherine Ramos

Actualmente vivimos en un mundo hiperconectado, donde la tecnología forma parte de casi todos los aspectos de nuestra vida. Teléfonos, redes sociales, notificaciones y pantallas nos acompañan desde que despertamos hasta que nos vamos a dormir. El avance en la tecnología ha transformado la forma en que nos comunicamos, trabajamos y nos relacionamos con el mundo. Sin embargo, este entorno digital, aunque lleno de ventajas, y la hiperconectividad también plantean desafíos para nuestro bienestar emocional. 

La salud mental en la era digital se ha convertido en un tema central tanto para los profesionales como para los usuarios: ¿Cómo podemos encontrar equilibrio en un mundo que nunca se desconecta? ¿Cómo utilizar la tecnología sin que repercuta en nuestra salud mental? La respuesta puede encontrarse en fortalecer la educación emocional. 

¿Qué es la educación emocional y por qué es tan importante?

La educación emocional consiste en aprender a reconocer, comprender y gestionar las emociones, además de desarrollar capacidades y habilidades como la empatía, la autorregulación y la resolución de conflictos.
Según la UNESCO (2021) integrar este enfoque en los espacios educativos favorece el aprendizaje, mejora la convivencia y previene el estrés y la ansiedad en niños y adolescentes. En nuestro contexto actual, estas herramientas se vuelven esenciales para promover el uso de dispositivos de forma consciente y saludable.

Tecnología y bienestar mental: aliados o enemigos

La tecnología puede ser una gran aliada del bienestar. Hoy en día existen aplicaciones que promueven la meditación, el mindfulness y el apoyo psicológico, al igual que plataformas educativas que fomentan la autorreflexión emocional. No obstante, la Organización Mundial de la Salud – OMS – (2022) advierte que el uso excesivo de pantallas y la exposición constante a redes sociales pueden generar dificultades en el sueño, aumentar la ansiedad y reducir la atención.

Asimismo, diversos estudios han confirmado que el consumo excesivo de contenido digital puede contribuir a niveles elevados de ansiedad o dependencia. (Hermida, K. et al., 2025) Factores como la necesidad de estar siempre disponible pueden propiciar un estado de alerta permanente. Por ello, es esencial reflexionar e identificar los efectos y desafíos de la era digital en la salud mental. Entre los principales destacan:

  1. Sobrecarga de información y sobreexposición: el flujo constante de noticias, mensajes y contenidos genera sensación de agobio y agotamiento mental. Que se incrementa más en un contexto como en el que nos encontramos actualmente.
  2. Comparación constante: el uso de las redes sociales puede distorsionar la percepción de la realidad, fomentando la comparación cotidiana y disminuyendo la autoestima.
  3. Aislamiento digital: contrariamente a lo que se puede pensar, cuanto más conectados estamos, más sensación de soledad podemos experimentar. La interacción virtual no siempre reemplaza el contacto humano.
  4. Dificultad para desconectar: el trabajo remoto y la nueva cultura de disponibilidad 24/7 hacen que muchas personas no logren separar vida personal y profesional. 

Por lo que el reto no está en rechazar la tecnología, ni renunciar a ella, sino en aprender a gestionarla y usarla con equilibrio

Claves para un uso digital equilibrado

  • Educar en emociones desde pequeños. Enseñar a identificar y nombrar las emociones ayuda a los niños a poder autorregularse antes de recurrir a la tecnología como vía de escape.
  • Crear rutinas digitales saludables (higiene digital). Evitar pantallas antes de dormir y promover espacios del día “libres de pantallas” mejora el descanso y la conexión familiar.
  • Usar la tecnología con propósito. Reflexionar sobre qué cuentas sigues y qué emociones te provocan. Rodéate de contenido que te inspire, te enseñe y contribuya a tu bienestar, y evita los que promuevan comparaciones o dependencia digital.
  • Dar el ejemplo. Recordemos que los adultos son modelos. Regular nuestro propio uso del celular y mostrar alternativas de ocio en desconexión, puede enseñar más que cualquier regla.
  • Priorizar el contacto real. Dedicar tiempo a encuentros presenciales con amigos o familia es fundamental. Las interacciones cara a cara fortalecen el vínculo emocional y reducen la percepción de soledad.
  • Aprende a poner límites. No es necesario responder de inmediato a todo mensaje o correo. Respetar tus tiempos y como te sientes, es también una forma de autocuidado.

Cuidar tu salud mental: Importancia de una desconexión consciente

La salud mental en la era digital se ha convertido en un reto global que afecta a una gran proporción de personas. La hiperconectividad, el estrés tecnológico y la sobrecarga de información impactan nuestro bienestar de maneras que muchas veces no percibimos hasta que el perjuicio ya está hecho.

Por ello es fundamental identificar e interiorizar que la desconexión digital no significa aislamiento, sino equilibrio. Se trata de priorizar un uso consciente y reconectar contigo mismo, con lo que sientes y con las personas que te rodean. Cuando establecemos una relación más saludable con la tecnología, fortalecemos nuestro bienestar emocional y la capacidad para disfrutar del presente.

El uso de la tecnología hoy en día, en un mundo globalizado, requiere consciencia, límites y hábitos saludables. La meta no es rechazar lo digital y los avances, sino aprender a convivir con ello y regular el uso que le damos, sin dejar de lado nuestra paz mental. Pequeños cambios suman: puedes probar una “hora sin pantallas” en casa una vez por semana, realizar un ejercicio de respiración al inicio de una actividad, o revisar y depurar las aplicaciones y redes que no te ayuden realmente. 

El equilibrio entre tecnología y salud mental no gira en torno a prohibir, sino que parte de educar con conciencia emocional. Utilizar las pantallas con propósito, pausas y empatía puede transformar el entorno digital en un aliado de nuestro bienestar y no en un enemigo invisible.

Bibliografía

Hermida Bravo, Karla Regina, Luna Luna, María Augusta, & Vizcaíno Zúñiga, Paulina Iveth. (2025). Impacto de la tecnología en el desarrollo y bienestar emocional. Revista InveCom, 5(3), e050331. Epub 22 de marzo de 2025.

Unir. (2025) Salud Mental en la era Digital: claves del bienestar. Recuperado de https://ecuador.unir.net/actualidad-unir/salud-mental-era-digital/

Mediterranea, Escuela de Psicologia. (2025) Salud mental en la era digital: cómo cuidar tu bienestar en tiempos hiperconectados. Recuperado de https://empsicologia.com/salud-mental-en-la-era-digital-como-cuidar-tu-bienestar-en-tiempos-hiperconectados/

Universidad de Castilla-La Mancha. (2024, 14 de noviembre). Consejos para mejorar la salud digital y el bienestar mental en la era tecnológica. Recuperado de https://www.uclm.es/areas/areatic/difusion/consejos-tic
Inteligencia emocional

¿Por qué los talleres de verano fortalecen las habilidades sociales en los niños?

Psic. Danitza Goizueta

El verano no solo es un momento de descanso, juego y diversión. También es una oportunidad valiosa para que los niños desarrollen habilidades que utilizarán durante toda su vida. Entre ellas, las habilidades sociales ocupan un lugar esencial: aprender a comunicarse, colaborar, escuchar y respetar a otros.

Los talleres de verano ofrecen un espacio ideal para fortalecer estas capacidades de forma natural, espontánea y positiva.

Un espacio para explorar y relacionarse

Durante el año escolar, los niños suelen estar enfocados en tareas, horarios y responsabilidades. En cambio, los talleres de verano les permiten relacionarse con otros desde la libertad del juego y la creatividad.
En ese ambiente más relajado, es más fácil:

  • Hacer nuevos amigos
  • Experimentar roles distintos
  • Confiar en sí mismos
  • Expresar ideas y emociones

Por ejemplo, un niño que generalmente es tímido puede sentirse más seguro al participar en una actividad artística o un juego grupal, donde no existe la presión de las notas o evaluaciones. Allí descubre que su voz también tiene valor.

Aprender a convivir y colaborar

En los talleres, los niños tienen la oportunidad de practicar la convivencia real: compartir materiales, turnos, ideas, frustraciones y logros.
Esto les ayuda a fortalecer habilidades fundamentales:

  • Escucha empática
  • Respeto por los demás
  • Resolución de conflictos
  • Trabajo en equipo

Estas capacidades no se enseñan solo con palabras; se aprenden haciendo, viviendo la experiencia, equivocándose y volviendo a intentar. El aprendizaje social ocurre en interacción, y los talleres son un escenario perfecto para ello.

Un ambiente seguro para expresar emociones

En un taller bien guiado, los niños encuentran un espacio donde sus emociones son escuchadas y validadas.
Esto es especialmente importante para aquellos que:

  • Les cuesta expresar lo que sienten
  • Se frustran fácilmente
  • O se aíslan cuando algo les incomoda

Cuando un niño siente que puede decir “me dio pena”, “me enojé” o “me puse feliz” sin miedo a ser juzgado, está construyendo salud emocional.
Y esa salud emocional fortalece, de manera directa, sus habilidades sociales.

El beneficio va más allá del verano

Lo aprendido en los talleres no se queda ahí.  Los niños que participan suelen volver a la escuela:

  • Más seguros de sí mismos
  • Más capaces de hacer amigos
  • Más dispuestos a resolver conflictos con calma
  • Más abiertos a trabajar en equipo

Es decir, regresan emocionalmente fortalecidos.

Sembrar hoy, florecer mañana

Acompañar a los niños en el desarrollo de sus habilidades sociales es acompañarlos en el camino de la vida. Porque socializar no es sólo hablar o jugar: es crear vínculos, aprender a expresar necesidades, respetar límites propios y ajenos, y construir relaciones sanas que los acompañarán en su crecimiento.

“El verano ofrece la oportunidad de sembrar semillas de confianza, empatía y conexión”

Y esas semillas florecen cuando los niños aprenden a compartir el mundo con otros.

Inteligencia emocional

IMPORTANCIA DE LAS EMOCIONES POSITIVAS PARA SUPERAR LA ANSIEDAD Y EL ESTRÉS

 AUTORA: Dra. Emperatriz Torres Tasso

En este artículo nos vamos a centrar en describir y comprender la importancia de las emociones positivas para superar situaciones de estrés y ansiedad.

¿Qué son las emociones?

Las emociones se definen como: “Un proceso psicológico que nos prepara para adaptarnos y responder al entorno, cuya función principal es la adaptación que es clave para entender el significado de cualquier organismo vivo: la supervivencia.” 

Por lo tanto, las emociones son “ respuestas psicológicas y fisiológicas que experimentamos ante situaciones, eventos o pensamientos”. Son una parte fundamental de la experiencia humana y juegan un papel importante en la toma  de decisiones, los comportamientos y el bienestar general”.

Como proceso psicológico, no puede observarse directamente; por el contrario, se deduce de sus efectos y consecuencias sobre el comportamiento. Entender el significado de la emoción nos lleva a explicar qué nos pasa cuando reaccionamos ante los estímulos externos e internos y el porqué de lo que hacemos. 

Elementos de las emociones

  1. El primer elemento es la presencia de cambios fisiológicos en las emociones. Cada emoción tiene su propio modo de reacción fisiológica, que puede incluir cambios en el sistema nervioso autónomo (aumento del ritmo cardiaco, cambios en la tonalidad de la piel, etc.) en el sistema nervioso central (activando o inhibiendo estructuras neuronales) y en la secreción hormonal.
  2. El segundo elemento sería la “tendencia a la acción” o afrontamiento, que incluye acciones tales como la agresión, la evitación, la curiosidad o la adopción de una determinada postura corporal, lo que sugiere un tipo de respuesta concreta de afrontamiento.
  3. El tercer conjunto se relaciona con la experiencia subjetiva de la emoción o sentimiento. Se refiere a lo que la gente experimenta cuando se siente irritada, ansiosa o asustada .Se trata de las señales de aviso que las emociones hacen conscientes para reclamar nuestra atención.
  4. Las emociones dependen, en gran medida, de la valoración subjetiva (positiva o negativa) del entorno; por ello, en función de la persona, varía la percepción de la misma situación. Por otro lado, hay emociones más cognitivas, como la vergüenza, y otras más viscerales, como el asco. 

Emociones básicas

Se consideran seis emociones básicas:

  1. Miedo
  2. Enfado, ira, rabia
  3. Tristeza, pena
  4. Asco
  5. Sorpresa
  6. Alegría 

Clasificación de emociones primarias

Emociones primarias adaptativas.

Ejemplo: “Nuestro hijo nos desobedece, sentimos rabia, nos controlamos y aplicamos disciplina positiva; y le decimos, si haces la tarea, puedes ver TV.”

Emociones primarias desadaptativas.

Ejemplo: “ Cuando mi esposo me contesta mal, me siento culpable por no haber hecho las cosas como él decía, y le pido perdón y tengo una actitud sumisa”.

¿Qué son las emociones positivas?

Las emociones positivas son estados emocionales agradables y beneficiosos que contribuyen a nuestro bienestar y calidad de vida, fomentan la motivación y la creatividad, mejoran nuestras relaciones sociales y nos ayudan a enfrentar desafíos y adversidades, promueven el disfrute y la gratificación. Permiten el desarrollo de la creatividad y aumentan la satisfacción con la vida y favorecen el compromiso con nuestros ideales más sublimes,

Recordemos  que las emociones positivas son menos numerosas que las emociones negativas, es una emoción positiva, por tres emociones negativas. Las emociones positivas son más difusas, porque no son urgentes, ni tan intensas, ni tan importantes para la supervivencia como las negativas.

Por ello es importante preguntarnos ¿por qué debemos favorecer las emociones positivas?

Las debemos favorecer e incrementar porque amplían los recursos intelectuales, físicos, sociales de los individuos, los hacen más perdurables. Acrecientan las reservas emocionales a las que se puede recurrir cuando se presentan amenazas u oportunidades, optimizan los propios recursos personales en el nivel físico, psicológico y social, amplían nuestros repertorios de pensamiento y de acción, volviéndose más creativos y abiertos.

  • “Los estudios muestran que los estudiantes tienen un mejor rendimiento en evaluaciones estandarizadas, cuando antes de realizarlas se introducen emociones positivas”.

Asimismo las emociones positivas nos permiten construir recursos duraderos personales, tales como: fortalezas psicológicas, buenos hábitos mentales, relaciones sociales positivas (las emociones mejoran e incrementan la cercanía y la intimidad), mejora la salud física (libera más dopamina, fortalece el sistema inmune, reduce la presión arterial, el dolor y mejora el sueño) y amortiguan las emociones negativas.

Por todo lo anteriormente mencionado confirmanos que las emociones positivas tienen efectos importantes en promover nuestro  bienestar emocional .

Los efectos son:   

 

  • Contrarrestan estados de ánimo negativos.
  • Favorecen el apego
  • Favorecen relaciones interpersonales íntimas y más satisfactorias.
  • Favorecen la codificación y recuperación de recuerdos positivos.
  • Amplían el campo visual y el foco atencional.
  • Generan pensamientos flexibles y creativos.
  • Favorecen la búsqueda de información.
  • Generan más repertorios de conducta.
  • Generan conductas altruistas.
  • Favorecen la resistencia ante la adversidad.
  • Está asociada a una mejor salud cardiovascular.
  • Aumenta la tolerancia al dolor.
  • Mejora el sistema inmunitario.

Clasificación de las emociones positivas

A lo largo de estas últimas décadas, se realizaron diferentes clasificaciones de las emociones positivas. Fredrickson en su libro POSITIVITY, menciona 10 emociones positivas más frecuentes en la vida de la gente, estas son:

I. La alegría

Es la única emoción considerada básica, cuyo papel es favorecer la disposición del ser humano a vincularse socialmente. Promueve altos niveles de energía y dispone al individuo a la acción constructiva. La expresión de la alegría está asociada a la sonrisa auténtica.

La alegría es un estado emocional caracterizado por una sensación de felicidad y bienestar, es una emoción intensa que nos hace sentir vivos y conectados con el momento presente y nos permite abordar la vida con optimismo y resiliencia.

La alegría surge, cuando haces lo que te apasiona, cuando te rodeas de gente positiva, cuando celebras tus pequeños y grandes logros, cuando aprendes a reírte de ti mismo.

“NO HAY MEJOR ALEGRÍA QUE TENER PENSAMIENTOS POSITIVOS”

Pregúntate ¿qué te hace sentir alegría?

II. La gratitud

Es definida por Emmons y McCullough (2000) como un estado afectivo cognitivo resultante de la percepción de haber sido beneficiado por un agente externo de manera solidaria, desinteresada y gratuita. Es la percepción de haber recibido un regalo y el reconocimiento del valor intrínseco de este regalo. En el proceso de gratitud, hay un reconocimiento de que uno ha recibido un regalo y una valoración del mismo junto con el reconocimiento del valor de este regalo. Este regalo puede ser material o no material, por ejemplo, un amigo que nos brinda su tiempo y atención al escucharnos, o la compañía de nuestra pareja. La gratitud tiene una cara opuesta, la sensación de estar en deuda, y esto genera una sensación desagradable. 

La gratitud es una de las emociones más investigadas y ha demostrado diversos beneficios, como una mayor satisfacción con la vida, mejores relaciones interpersonales y se ha demostrado que desencadena acciones pro sociales. También está asociado con una reducción en los niveles de depresión y ansiedad. Se pueden distinguir dos tipos de gratitud: la gratitud personal, que refiere al agradecimiento hacia otra persona en Se pueden distinguir dos tipos de gratitud: la gratitud personal, que refiere al agradecimiento hacia otra persona en concreto por los beneficios que esa persona nos brinda; y la gratitud trans personal, que da cuenta del agradecimiento que se siente a Dios, o a un poder supremo, o al universo. • Fitzgerald (1998) identificó tres componentes de la gratitud: 

  1. Una sensación de aprecio por algo o alguien.
  2. Un sentido de buena voluntad hacia la persona o cosa. 
  3. Una disposición a actuar que proviene del reconocimiento y de la buena voluntad.

Practica la gratitud, tomando un momento cada día para reflexionar sobre las cosas buenas que te han pasado. Escribe un diario de gratitud y compartelo con personas cercanas.

“PRACTICAR LA GRATITUD DIARIAMENTE PUEDE MEJORAR NUESTRA SALUD MENTAL Y FÍSICA, REDUCIENDO EL ESTRÉS Y AUMENTANDO LA FELICIDAD”

III. Serenidad/calma

Implica sentimientos de serenidad interior, relajación y una sensación de estar en el momento. Sentir calma implica una baja excitación, incrementa el estado de ánimo positivo, reduce la ansiedad. Un estado de ánimo tranquilo permite el procesamiento de circunstancias difíciles, incrementa la conducta prosocial. Son emociones cuya característica definitoria es la magnitud del nivel de activación asociado. La gente siente serenidad, por ejemplo, cuando se siente cómoda, a gusto consigo o con su situación. La calma crea el impulso de saborear las circunstancias actuales e integrarlas en las prioridades o valores que cada individuo tiene. 

Para  lograr la serenidad y la calma interior practica ejercicios de relajación , respiración , yoga, mindfulness y todo aquello que te ayude a encontrar el equilibrio entre tu cuerpo y tu mente.

“LA PAZ COMIENZA CON UNA SONRISA”

IV. La esperanza

Se define como una emoción que implica un resultado deseable. Es una orientación positiva hacia el futuro, esperar lo mejor de él, planificar y actuar de manera que sea más probable conseguir lo que deseamos. Según Snyder (1991) es un estado motivacional positivo. Los estudios señalan que la esperanza motiva la conducta, se relaciona con el bienestar, el rendimiento académico, la consecución de logros, la adaptación psicológica y la salud física. La esperanza es una orientación positiva hacia el futuro y representa un estado cognitivo, emocional y motivacional hacia el mismo. Implica pensar acerca del futuro, esperar lo mejor de él, planificar y actuar de manera que sea más probable conseguir lo que deseamos. Es creer que es posible construir un futuro positivo. La esperanza significa tener la voluntad y la determinación de alcanzar nuestras metas, y también la creencia de tener la habilidad de usar múltiples estrategias para alcanzarlas. 

“LA ESPERANZA NOS PERMITE SOÑAR Y VISUALIZAR UN FUTURO MEJOR, NOS INSPIRA A TRABAJAR HACIA NUESTROS OBJETIVOS Y A NUNCA RENDIRNOS”.

V. El amor

Surge cuando cualquiera de las otras emociones positivas es experimentada en el contexto de una relación segura. El amor amplía los repertorios de pensamiento , acción y crea la conexión social duradera y la autoexpansión,  parece ser la emoción positiva que la gente siente con más frecuencia. El amor amplía los repertorios de pensamiento-acción, crea la sensación momentánea de conexión social y autoexpansión. Del mismo modo, el amor construye una amplia gama de recursos duraderos, especialmente vínculos sociales. El amor es la emoción que la gente siente con mayor frecuencia

“EL AMOR ES UNA ELECCIÓN. PODEMOS ELEGIR AMAR SIN CONDICIONES, SIN ESPERAR NADA A CAMBIO. Y CUANDO LO HACEMOS, PODEMOS EXPERIMENTAR UNA SENSACIÓN DE LIBERTAD Y FELICIDAD INMENSA” 

VI. El orgullo

Se refiere a cuando una persona obtiene un resultado positivo por sí mismo y este resultado es atribuible a su esfuerzo. Es un sentimiento de autorrealización, persistencia y alto sentido de autoestima. 

“EL ORGULLO ES UN IMPULSO PARA SEGUIR MEJORANDO Y CRECIENDO”.

VII. El interés

Es cuando algo es nuevo y distinto, llama la atención . El interés requiere esfuerzo y surge en situaciones donde se experimenta seguridad, pero que al mismo tiempo ofrece cierta novedad que es un desafío que no sobrepasa al individuo.

La experiencia de interés lleva a un impulso de explorar y sumergirse en lo que se acaba de descubrir y a detectar retos que te permiten, descubrir tus pasiones, establecer metas y objetivos, encontrar un modelo a seguir, crear un entorno apropiado, celebrar tus logros, fortalecer habilidades cognitivas y emocionales.

EL INTERÉS ES  UNA FORMA  DE CUIDARNOS A NOSOTROS MISMOS. CUANDO NOS ENFOCAMOS EN ALGO QUE NOS GUSTA, PODEMOS REDUCIR EL ESTRÉS Y AUMENTAR NUESTRA FELICIDAD”.

VIII. La diversión

Es una emoción orientada hacia el acercamiento, muchas veces está desencadenada por el humor y se manifiesta con una sonrisa y activación del sistema respiratorio y cardiovascular.  Las investigaciones sugieren que el humor y la diversión están asociados con la creatividad, la resolución de problemas, alivian la tensión y ayudan a regular las emociones en situaciones incómodas. 

“LA DIVERSIÓN ES UNA FORMA DE VIVIR EN EL PRESENTE. CUANDO NOS DIVERTIMOS NOS ENFOCAMOS EN EL MOMENTO PRESENTE Y DEJAMOS DE LADO LAS PREOCUPACIONES”

IX. Asombro

El asombro está vinculado a la emoción de la sorpresa. La emoción de la sorpresa es provocada por una interrupción de la actividad por un estímulo, que lleva al aumento de la conciencia. La sorpresa es una emoción bien estudiada, ya que es una de seis emociones básicas. Algunos investigadores sostienen que la sorpresa es una emoción neutra que no tiene valencia. Sin embargo, otros sostienen que la sorpresa puede ser una emoción agradable. Un estudio encontró que la sorpresa positiva era la variable mediadora entre la emoción positiva y la creatividad. Es una emoción provocada en respuesta a estímulos novedosos que desafían la comprensión del mundo. Los desencadenantes tienden a ser estímulos inusuales o conceptualmente complejos. El asombro tiene una expresión facial específica caracterizada por un ensanchamiento de los ojos, y la elevación de las cejas. La “piel de gallina” también ha sido asociada con el asombro. Es una emoción que está asociada con la disminución de la impaciencia, el aumento de la conducta de ayuda y una mayor satisfacción en la vida. 

“EL ASOMBRO NOS CONECTA CON LA NATURALEZA Y CON LA VIDA EN GENERAL, RECORDÁNDONOS LA INTERCONEXIÓN DE TODAS LAS COSAS”

X. La inspiración

Inspiración: es una emoción relacionada con el campo de lo eudaimónico, relacionada con el funcionamiento óptimo. Se desencadena cuando otra persona debe enfrentar ciertos retos en el camino de la consecución de sus objetivos. Un desencadenante típico de inspiración es un modelo o un mentor. Los estudios relacionan la inspiración con una mayor eficiencia y un mayor progreso de los objetivos, así como mayor creatividad, productividad y bienestar. Cautiva la atención, e involucra a la persona. Crea el impulso de dar lo mejor de uno mismo. Su antítesis es la envidia.

“LA INSPIRACIÓN NOS PERMITE VER LAS POSIBILIDADES Y OPORTUNIDADES EN LUGAR DE LOS OBSTÁCULOS. PUEDE DARNOS LA CONFIANZA Y LA MOTIVACIÓN PARA TOMAR RIESGOS Y PERSEGUIR NUESTROS OBJETIVOS” 

En conclusión, las emociones positivas son fundamentales para nuestra salud mental y física. Nos ayudan a enfrentar desafíos con más resiliencia, fortalecen nuestras relaciones interpersonales,nos permiten disfrutar de la vida de manera más plena, mejoran nuestra capacidad de aprendizaje y sobre todo crecemos como personas.

Inteligencia emocional

Mindfulness: El arte de hacer una pausa para avanzar

Psi. Giovanna Indica

¿Y si el secreto del éxito no fuera hacer más, sino detenerse a tiempo?

Vivimos en una era de hiperconexión, multitarea, notificaciones infinitas y exigencias que nunca se detienen.

¿Te ha pasado que estás físicamente en un lugar, pero tu mente está en otro?

Tu cuerpo en la reunión, pero tu mente repasando errores del pasado o preocupaciones del futuro. En medio de ese ruido, el mindfulness aparece como un antídoto poderoso. No como una moda, sino como una práctica transformadora.

¿Qué es mindfulness?

Mindfulness es mucho más que una técnica de relajación. Es una forma de vivir con más conciencia, más presencia y más intención. Significa detenerse un momento, respirar y conectar con el aquí y el ahora. Suena simple, pero en la práctica es revolucionario.

Imagina que, en lugar de reaccionar impulsivamente, eliges cómo responder. Que, en vez de vivir en piloto automático, comienzas a tomar decisiones más alineadas contigo. Eso es mindfulness: presencia con propósito.

¿Por qué se ha vuelto tan popular?

Porque funciona. Desde empresas como Google y Apple, hasta deportistas de alto rendimiento, escuelas, universidades y emprendedores, miles de personas están incorporando mindfulness en su rutina diaria. ¿La razón? Mejora el enfoque, reduce el estrés y potencia el rendimiento.

Y aquí está la clave: el mindfulness no te desconecta del mundo, te conecta mejor contigo mismo para actuar con más claridad.

Beneficios con impacto real

  • Más productividad, menos agotamiento: Al entrenar tu atención, terminas tareas más rápido y con menos desgaste mental.
  • Mejor toma de decisiones: Con la mente más clara, puedes pensar con más estrategia y menos impulsividad.
  • Relaciones más conscientes: Estar presente mejora tu comunicación, tu empatía y tu conexión con los demás.
  • Más bienestar emocional: Te ayuda a gestionar mejor la ansiedad, la frustración y el estrés diario.

No se trata de eliminar las emociones negativas, sino de aprender a no dejarte arrastrar por ellas.

¿Cómo empezar?

No necesitas convertirte en monje ni meditar horas al día. Puedes comenzar con solo 5 minutos al día. Aquí algunas ideas:

  • Respirar conscientemente antes de una reunión importante.
  • Comer sin distracciones, solo prestando atención a sabores y texturas.
  • Hacer una pausa digital: desconectarte 10 minutos del celular y observar tu entorno.

El verdadero superpoder

Hoy, tener la mente enfocada y en calma es un superpoder. No es casualidad que grandes líderes, creativos y profesionales exitosos estén incorporando la atención plena en su vida diaria. El mindfulness no es para escaparse del mundo, es para aprender a vivirlo con más sentido.

Porque al final del día, no se trata solo de hacer más, sino de vivir mejor.

¿Te sumas?

Bibliografia:
  1. Chiesa, A., & Serretti, A. (2014). Mindfulness: Una guía práctica. Barcelona: Paidós.
  2. Kabat-Zinn, J. (2016). Mindfulness en la vida cotidiana: Donde quiera que vayas, ahí estás. Barcelona: Kairós.