Inteligencia emocional

Psic. Danitza Goizueta Cuestas

Criar nunca ha sido una tarea sencilla. Sin embargo, en la actualidad muchas familias sienten una presión constante por “hacerlo todo bien”: estimular temprano, asegurar buenos resultados académicos, desarrollar habilidades, fomentar independencia y, al mismo tiempo, cuidar el bienestar emocional de sus hijos. En medio de tantas expectativas, puede aparecer una pregunta importante: ¿Hasta qué punto acompañamos el crecimiento de nuestros hijos y cuándo comenzamos a exigir más de lo que realmente necesitan?

Cuando el amor también se transforma en presión

La mayoría de las veces, la sobreexigencia no nace de la falta de amor, sino todo lo contrario. Muchos padres desean ofrecerles a sus hijos las mejores oportunidades posibles y prepararlos para el futuro.

El problema aparece cuando, sin darnos cuenta, el rendimiento comienza a tener más protagonismo que el bienestar.

Horarios llenos de actividades, presión por destacar o comparaciones constantes pueden generar en los niños y adolescentes la sensación de que siempre deben hacer más para ser suficientes.

Por ejemplo, un niño que siente miedo de equivocarse porque cree que decepcionará a sus padres puede empezar a vivir el aprendizaje desde la ansiedad y no desde la curiosidad. Acompañar no significa exigir perfección. Significa estar presentes mientras los hijos aprenden, se equivocan y crecen a su propio ritmo.

La importancia de validar antes de corregir

En muchas ocasiones, cuando un niño expresa frustración, tristeza o cansancio, los adultos intentan resolver rápidamente la situación o corregir la conducta.

Sin embargo, antes de enseñar o corregir, los niños necesitan sentirse comprendidos.

Frases simples como:

  • “Entiendo que esto te haya costado”
  • “Parece que hoy fue un día difícil para ti”
  • “No tienes que hacerlo perfecto para que esté orgulloso de ti”

Pueden tener un impacto emocional enorme.

Crecer también necesita descanso y juego

En la crianza actual, a veces olvidamos que los niños no necesitan estar produciendo constantemente para desarrollarse adecuadamente.

El descanso, el juego libre y los momentos de conexión familiar también son fundamentales para el bienestar emocional. A través del juego, los niños exploran emociones, fortalecen su creatividad y desarrollan habilidades sociales de manera natural.

Un niño que tiene espacio para jugar, aburrirse, descansar y compartir tiempo afectivo también está aprendiendo. No todo el aprendizaje ocurre en actividades estructuradas o en resultados visibles.

Acompañar desde la presencia, no desde la perfección

Muchos padres sienten miedo de equivocarse en la crianza. Pero criar no se trata de ser perfectos; se trata de construir vínculos donde exista escucha, seguridad y afecto. A veces, lo que más necesitan los hijos no es un adulto que tenga todas las respuestas, sino un adulto disponible emocionalmente.

Estar presentes implica:

  • Escuchar sin juzgar inmediatamente
  • Permitir que los hijos expresen emociones
  • Acompañar los errores sin humillar
  • Reconocer también nuestros propios límites como adultos

Porque los niños no aprenden únicamente de lo que les decimos, sino también de cómo los hacemos sentir.

El equilibrio también es una forma de amor

Acompañar sin sobreexigir no significa dejar de poner límites o renunciar a enseñar responsabilidad. Significa recordar que el bienestar emocional también forma parte del crecimiento.

Los hijos necesitan guía, pero también necesitan espacios para equivocarse, descansar, descubrir quiénes son y sentirse queridos más allá de sus logros.

Criar no es preparar niños perfectos, sino personas que puedan crecer sintiéndose valiosas, seguras y emocionalmente acompañadas.

Y quizás ahí esté uno de los aprendizajes más importantes de la crianza actual: entender que el amor no siempre impulsa más rápido, a veces también abraza, espera y sostiene.

Referencias bibliográficas:
  • Dweck, C. S. (2006). Mindset: La actitud del éxito. Sirio.
  • Siegel, D. J., & Bryson, T. P. (2012). El cerebro del niño. Alba Editorial.
  • American Academy of Pediatrics. (2023). The power of play: A pediatric role in enhancing development in young children.
  • https://publications.aap.org/pediatrics/article/142/3/e20182058/37518/The-Power-ofPlay-A-Pediatric-Role-in-Enhancing UNICEF. (2021).
  • Parental burnout: How to recognize it and what to do about it. https://www.unicef.org/parenting/mental-health/parental-burnout

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