Inteligencia emocional

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La vejez es la última etapa del desarrollo humano después de atravesar otras igual de importantes como la niñez, la adolescencia, la juventud y la adultez. Cada etapa involucra cambios y retos desafiantes para las personas no solo desde el lado físico sino emocional y social.

La vejez, a pesar de ser una fase más del desarrollo, se la asocia a estereotipos relacionados con enfermedad , patología, muerte, estancamiento, depresión , ansiedad, soledad y muchos conceptos más que generan poco entusiasmo para abrir paso a una de las etapas más largas de la vida y con desafiantes retos en la actualidad mundial, generando mayormente una actitud de negación y evitación al pensar en ella y menos para reflexionar acerca de cómo visualizamos nuestra vejez  , qué proyecto de vida queremos para este tramo y finalmente qué acciones concretas estamos gestionando para alcanzar lo que buscamos y vivir con plenitud estos años de vida.

Nos preparamos para la universidad, hacemos cursos pre-matrimoniales, los talleres para padres están en pleno desarrollo brindando excelentes herramientas, Outsourcing para aquellos ejecutivos que deben enfrentar un despido y más. Nos preparamos para muchos retos de la vida, sin embargo, nos olvidamos de nuestros años dorados.

Según la Organización de las Naciones Unidas, está aumentando considerablemente el número y la proporción de personas mayores en el mundo, considerando el envejecimiento poblacional como una de las transformaciones sociales más significativas del siglo XXI.  A nivel global, la población mayor de 65 años crece a un ritmo más rápido que el resto de segmentos poblacionales y se prevé que, en el 2050, una de cada seis personas en el mundo tendrá más de 65 años (16%). (1)  Por otro lado, América Latina y El Caribe envejece a pasos agigantados y a una velocidad no conocida hasta ahora en el planeta.

Si en este momento, el 11% del total de la población de América Latina y El Caribe (ALC) tiene más de 60 años de edad, en 2030 representará el 17% y en 2050, uno de cada cuatro habitantes será mayor de 60 años. (2)

Que las personas puedan vivir más años representa un éxito para la humanidad. El reto del siglo es acompañar esta mayor esperanza de vida con cambios estructurales, sociales y políticos que garanticen el bienestar y calidad de vida de los adultos mayores y sus familias.

Una crisis en el sistema sanitario tanto en cobertura como servicios, sumado al incremento de enfermedades crónico-generativas y una población que crece sin seguridad social (3), invita a cuestionarnos ¿Qué tan preparados estamos como sociedad para envejecer?  ¿Qué costo tiene para cada uno de nosotros, dejar al azar una etapa tan importante en manos de un sistema que, a nivel regional, hoy no garantiza los recursos adecuados? Y siendo más profundos en nuestra reflexión podríamos preguntarnos ¿qué puedo hacer yo desde mi realidad actual para aliviar y prevenir los retos de una vejez sin garantía social?

Según Juan Carlos Fernández Diaz, director general de la Red Latinoamericana de Cuidadores, “No se puede esperar que las decisiones vengan de afuera y deben tomarse medidas desde aspectos como el cuidado de la salud física y mental, la preparación para una jubilación sana, adecuaciones de infraestructura en el hogar, ahorrar para la vejez, toma de decisiones para una posible limitación física y dependencia funcional, etc. Considera que, a pesar de ser temas difíciles, es nuestra responsabilidad para con los seres queridos” Y yo agregaría, para con uno mismo. Dejar al azar nuestra vida tiene consecuencias directas en nuestro futuro, la de nuestra familia y por ende en nuestro bienestar general.

El problema no es envejecer, es hacerlo sin salud, red de apoyo, recursos económicos y finalmente sin preparación física y emocional previa. En Japón, 1 de cada 3 personas son adultos mayores de 65 años siendo uno de los países que ofrece una mejor calidad de vida a las personas mayores (4), quienes son el pilar de la sociedad como figura respetada y admirada por todos los miembros. Llegar a una edad avanzada con salud no es descabellado, pero implica un trabajo individual importante. Especialistas como Luigi Ferrucci, director científico del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, sostienen que los adultos mayores saludables tienden a permanecer físicamente activos, pasan tiempo al aire libre y tienen fuertes conexiones con sus amigos y familiares. (5)

¿Cómo podemos prepararnos para la vejez?

Contemplando los retos políticos, sociales, fisiológicos y psicológicos actuales, podemos pensar en las siguientes recomendaciones:

  1. Mantener un estilo de vida saludable a través de una alimentación sana y ejercitación física diaria. Mantener un peso adecuado y solicitar los controles médicos de manera anual mínima. Esto nos permitirá regular el aumento de enfermedades crónicas y las comorbilidades, tan comunes hoy en día en la población mayor.

2. En esta etapa, las personas se ven enfrentadas a una serie de factores estresantes de alto impacto como enfermedades y pérdidas no esperadas. Sus habilidades emocionales y flexibilidad cognitiva serán de gran soporte para poder lidiar con la adversidad, trabajando desde edades tempranas el autoconocimiento, las estrategias de regulación emocional y manejo de estereotipos frente a la vejez.

3. Tener un proyecto de vida posterior a los 60 años, con preguntas como: ¿Dónde me gustaría vivir cuando sea adulto mayor?, ¿Me gustaría estar solo?, ¿Le temo a la soledad?, ¿Quién me cuidaría frente a una enfermedad, limitación física o dependencia funcional?, ¿Qué decisiones tengo que tomar desde ahora para vivir en comunidad y evitar el aislamiento?, ¿Qué proyectos me gustarían hacer en los siguientes años?, ¿Qué lugares me faltan conocer?, ¿Tengo los recursos necesarios para afrontar estos años?, ¿Cuánta inversión o  recursos económicos me serían suficientes para esta etapa tan importante? ´ ¿Estoy ahorrando los? ¿Qué acciones concretas estoy haciendo para mi proyecto de vida?

4. Revisar un plan económico que incluya temas como una pensión, renta, apoyo social, etc.; que me permitan calidad de vida.

5. El aislamiento social es un factor de riesgo para las demencias y enfermedades neurodegenerativas y la depresión en el adulto mayor. (6)(7). Prever la creación o búsqueda de una red de apoyo como la familia, grupo de amigos, vecinos, comunidades de adultos mayores, centros de residencia, etc.

6. Reevaluar nuestro sistema de creencias en torno a la vejez y el envejecimiento. Actualmente se manejan estereotipos muy dañinos sobre este tema, los cuales, de manera individual podemos debatirlos y contrastarlos con ejemplos de sociedades donde envejecer es percibido como natural y bueno, donde los adultos mayores de cualquier edad viven de manera plena, activa y sana, se sienten orgullosos de sus canas y su sabiduría es respetada.

Los invito a no temerle a envejecer, a cambiar creencias, a prepararse para una etapa maravillosa de la vida. No todo podemos dejarlo al destino y al azar. Habrá situaciones que no podemos controlar, pero muchas otras sí. Haz uso de tu toma de decisiones y haz de tu vida un proyecto ejecutable y grandioso.

Referencias
  1. Organización Naciones Unidas. Envejecimiento. https://www.un.org/es/global-issues/ageing
  2. Federación Iberoamericana de Asociaciones de Personas Adultas Mayores. Envejecimiento y demografía. https://fiapam.org/quienes-somos/
  3. Patricia Rea Angeles. Instituto Catedras Conacyt (2020)
  4. Datosmacro.com Japón : Pirámide de población. https://datosmacro.expansion.com/demografia/estructura-poblacion/japon# 
  5. BBC. Los 10 países donde la gente vive más años y qué podemos aprender de las "zonas azules"https://www.bbc.com/mundo/noticias-64684595#:~:text=Despu%C3%A9s%20de%20M%C3%B3naco%2C%20el%20r%C3%A1nking,longevo%20entre%20las%20potencias%20mundiales.
  6. Molés Julio, María Pilar, Esteve Clavero, Aurora, Lucas Miralles, María Vicenta, & Folch Ayora, Ana. (2019). Factores asociados a la depresión en personas mayores de 75 años de edad en un área urbana. Enfermería Global, 18(55), 58-82. Epub 21 de octubre de 2019.https://dx.doi.org/10.6018/eglobal.18.3.324401
  7. Shafighi K, Villeneuve S, Rosa Neto P, et al. Descubren una nueva relación entre el aislamiento social y los factores de riesgo de la demencia.Neurología.com .2023 https://neurologia.com/noticia/9004/descubren-una-nueva-relacion-entre-el-aislamiento-social-y-los-factores-de-riesgo-de-la-demencia.

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