Psic. Lorena Leigh
Empezar un año nuevo suele venir con promesas o deseos de grandes cambios: nuevo trabajo, conseguir pareja, mudanzas, entre otros cambios que muchas veces lo que realmente buscan es aumentar nuestro bienestar, hacernos sentir mejor, más felices.
Si bien son objetivos válidos y debemos siempre aspirar a lo más alto, muchas veces dejamos de lado las metas pequeñas que nos llevan a ellos, menospreciamos los pequeños cambios que podemos hacer, pero que, a largo plazo, generan grandes impactos.
¿Por qué los pequeños cambios funcionan?
Es como llegar a la cima usando escalones, a veces queremos saltarnos el proceso y llegar a los resultados, pero es importante ir avanzando de a pocos, con paciencia y consistencia hacia nuestros objetivos.
Al tener cambios pequeños se reduce la resistencia al cambio. Es más fácil empezar y por ende es más fácil mantenerlo hasta llegar a un punto de gran transformación. Sea dejar el azúcar o alejarnos de una persona, no siempre podemos cortar de un día a otro, a veces es mejor distanciarnos de forma gradual y progresiva.
Pongamos de ejemplo empezar a hacer ejercicio. Se puede empezar de un día a otro, cinco días a la semana, pero es probable que en una semana o dos se deje de lado. En cambio, es mejor empezar con dos días a la semana, una vez que se consolida ese hábito recién subir a tres, y de esa manera progresivamente hasta llegar a nuestro objetivo. Usemos otro ejemplo: los ahorros. Muchas veces no notamos el impacto de un gasto hormiga, pero, si empezamos a sumar cada uno de estos podemos notar un gran monto en nuestra cuenta a fin de mes. Algo tan simple como empezar a hacernos café en casa en vez de comprarlo afuera puede hacer una gran diferencia, y de esa manera ir creando poco a poco el hábito del ahorro.
Al cumplir pequeñas metas nos reforzamos a nosotros mismos, cada pequeño éxito refuerza el hábito y aumenta la confianza y satisfacción.
Además, puede que no consideremos un pequeño cambio por sí solo como un avance, pero las mejoras mínimas se suman y a mediano y/o largo plazo es cuando se ven los resultados esperados.
Cambios que podemos hacer y que impactarán en nuestro bienestar
- Leer antes de dormir
Además de ejercitar el cerebro a través de la lectura y tener un impacto positivo en la memoria, vocabulario y la rapidez mental, nos va a ayudar a descansar mejor durante la noche. Por un lado, nos permite desconectarnos del día y relajarnos (dependiendo también de la temática del libro), por otro, nos permite dejar las pantallas de lado (celular, computadora, televisión) y, por ende, ayudarnos a conciliar el sueño y tener una mejor calidad de este.
- Agradecer 3 cosas todos los días
La psicología positiva nos enseña (y comprueba) que un hábito simple como agradecer o reconocer tres cosas al día tiene un impacto sobre el bienestar ya que nos ayuda a identificar detalles positivos no solo al momento de hacer el ejercicio, si no que vamos entrenando a nuestra mente en el reconocimiento de pequeñas acciones o situaciones que nos alegran en el día a día.
- Mantener una adecuada hidratación
Siempre hemos escuchado que es necesario tomar 8 vasos de agua al día (aproximadamente y puede variar según la talla y el peso), pero, ¿lo hacemos realmente? Este hábito tan simple y muchas veces olvidado no solo nos ayuda físicamente a regular la temperatura del cuerpo, con el proceso de digestión, la absorción de nutrientes y la eliminación de toxinas, la lubricación de articulaciones, y el transporte de minerales y nutrientes a todo el cuerpo. También nos ayuda a aumentar la concentración, mantener el cerebro activo y bien oxigenado, y nos mantiene más enérgicos ya que uno de los principales signos de deshidratación es el cansancio.
- Al despertarse tender la cama y exponerse a la luz solar
Tender la cama como una de las primeras acciones del día puede sentirse como una señal de orden, productividad y control, ayudándonos a mantener esa pauta para el resto del día. Además, exponernos a la luz solar por la mañana nos ayuda a regular el ciclo circadiano (conocido como el “reloj interno” o “reloj biológico”), aumentando la energía y manteniéndonos alerta durante el día, y a su vez, mejorando el sueño durante la noche.
Ya sea que hablemos de pequeños o grandes cambios, lo importante es aprender a disfrutar del proceso, reconocer nuestros avances y trabajar en mejorar un poquito cada día.
REFERENCIAS: Clínica Angloamericana. (2024). Los beneficios del agua y las opciones de hidratación saludable. https://clinicaangloamericana.pe/los-beneficios-del-agua-y-las-opciones-de-hidratacion-saludable/ Instituto Europeo del Sueño. (2020). 7 beneficios de leer antes de dormir como hábito saludable para tu cerebro. https://institutoeuropeodelsueno.com.pa/7-beneficios-de-leer-antes-de-dormir-como-habito-saludable-para-tu-cerebro/ Klein, S. (2025). 5 benefits of morning sunlight and how to get more of it. One Peloton. https://www.onepeloton.com/blog/morning-sunlight Oncosalud. (s. f.). La importancia del agua: esto debes saber. Blog Oncosalud. https://blog.oncosalud.pe/7-beneficios-que-el-agua-puede-hacer-en-tu-salud-y-no-sabias UNICEF Perú. (s. f.). Los 4 súper hábitos para una vida saludable. UNICEF. https://www.unicef.org/peru/los-4-super-habitos




